El tránsito de la especie frente a las bahías locales confirma las condiciones geográficas óptimas de la costa ancashina para el refugio temporal de mamíferos marinos.
El litoral de la provincia de Huarmey, en la región Áncash, se convirtió en el escenario del tránsito de ejemplares de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae), avistadas en operaciones de navegación frente a Puerto Huarmey y la caleta de Culebras.
Los reportes y registros multimedia captados por pescadores artesanales locales muestran el desplazamiento en superficie de estos cetáceos, los cuales ejecutan su migración estacional anual desde las áreas de alimentación en la Antártida hacia las aguas tropicales del Pacífico Sudeste.
Este desplazamiento biológico comprende un recorrido de 8,000 kilómetros orientado al apareamiento y la crianza de ballenatos en zonas de menor latitud. Especialistas del sector confirmaron que el periodo de avistamientos en el mar peruano se concentra estructuralmente entre los meses de julio y octubre, registrando picos de frecuencia tanto en la costa central como en el norte del país.
El monitoreo de cetáceos reportó además un hito científico en el norte peruano con la identificación de «Suru», una ballena jorobada con condiciones de albinismo total o parcial registrada frente a las costas de Cabo Blanco, en Talara, región Piura.
La organización Proyecto Cetáceos Perú informó que este ejemplar fue catalogado inicialmente en Costa Rica en 2022, y sus posteriores avistamientos en la Antártida, Ecuador y el mar territorial peruano corroboran la interconectividad de los corredores biológicos marinos.
El uso de metodologías de ciencia ciudadana, alimentadas por datos de gremios pesqueros y operadores turísticos locales, permitió validar rutas migratorias complejas, replicando antecedentes científicos como el registro en 2023 de la ballena blanca denominada «Glaciar» en el balneario de Los Órganos.
Impacto socioeconómico y conservación
El flujo migratorio de la megafauna marina actúa como un dinamizador de la economía en las comunidades costeras mediante el turismo de naturaleza regulado. De acuerdo con estadísticas oficiales del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), la explotación sostenible de este recurso ecosistémico generó, durante el último periodo evaluado en el distrito de Los Órganos, un volumen superior a las 48,000 pernoctaciones y una tasa media de ocupación hotelera del 24%.
La autoridad sectorial enfatizó que el fortalecimiento de los protocolos de avistamiento responsable es una condición crítica para garantizar la preservación del hábitat frente a la presión comercial y asegurar la sostenibilidad financiera de las cadenas de servicios hoteleros y gastronómicos locales.
