La contaminación del Yuracyacu golpea la economía y pone en peligro las cosechas.
Representantes de las comunidades campesinas de la margen derecha del río Yuracyacu, en la región Junín, formalizaron una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) tras confirmar la contaminación de las aguas con cianuro.
El vertido de esta sustancia química provocó la muerte de más de dos millones de truchas en el distrito de Pariahuanca, Huancayo, generando una crisis ecológica y económica sin precedentes en la cuenca.
Evidencia científica y peritaje toxicológico
De acuerdo con el Informe Pericial Químico-Toxicológico N.° 9802-9815/2026 de la Dirección de Criminalística, el análisis de doce muestras biológicas e hídricas confirmó la presencia exclusiva de ácido cianhídrico.
Las pruebas, recolectadas bajo cadena de custodia el pasado 27 de abril, descartaron el uso de pesticidas o raticidas, determinando que la causa de la mortandad masiva fue la exposición a este potente neurotóxico. Fabio Ventura Silva, de la Asociación de Productores de Junín, estimó que las pérdidas económicas para los siete centros acuícolas afectados ascienden a 8 millones de soles.
La abogada de los damnificados, Galaxia Solís, precisó que además de la denuncia ambiental para hallar a los responsables del vertido, se iniciarán procesos legales contra los funcionarios que omitieron sus labores de fiscalización.
Por su parte, el gerente de Recursos Naturales, Vladimir Yáñez, informó que están a la espera de los resultados complementarios de Sanipes para fortalecer la investigación fiscal. Asimismo, se ha propuesto ante el Consejo Regional Junín la declaratoria de estado de emergencia para la zona afectada.
La crisis ha trascendido la actividad piscícola, afectando directamente la campaña agrícola regional. El alcalde de Pariahuanca, Wilson Quispe, emitió una alerta para restringir el uso de agua de riego debido a que el foco contaminante aún no ha sido neutralizado.
Esta medida ha generado una situación crítica para los productores de paltas, cuyos cultivos se encuentran en fase de floración y dependen del recurso hídrico del Yuracyacu. Como medida paliativa, el Gobierno Regional anunció la futura entrega de alevinos para la reactivación del sector acuícola una vez se garantice la inocuidad del cauce.
