La Comisaría de Turismo de Cusco confirmó que la ciudadana estadounidense Brittini Nicole Harper, de 33 años, cuya desaparición había sido denunciada formalmente por su progenitor, no se encuentra en la región imperial ni dentro del territorio peruano.
A solicitud de las unidades de investigación policial, la aerolínea Avianca remitió un informe oficial donde consta que la ciudadana extranjera abordó un vuelo comercial el 31 de julio del año pasado desde el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez con destino final a Cancún, México, realizando una escala técnica previa en la ciudad de Bogotá, Colombia.
Este movimiento internacional fue corroborado y respaldado de forma complementaria por los registros de control biométrico de la Superintendencia Nacional de Migraciones, los cuales ratifican su salida del circuito turístico cusqueño en la fecha señalada.
La comandante PNP Ricardina Díaz, comisaria de Turismo de Cusco, detalló que la jefatura a su cargo ya estableció los canales de comunicación correspondientes con el padre de la turista, Mark Richard Harper (60), a fin de brindarle el reporte técnico de las diligencias ejecutadas por la Policía Nacional del Perú desde el pasado 21 de mayo, fecha en la que el ciudadano norteamericano acudió a las dependencias policiales limeñas y cusqueñas para denunciar el presunto extravío de su hija.
Según el testimonio inicial brindado por el denunciante, Brittini Nicole había arribado al Cusco en mayo de 2025 para una estancia vacacional y tenía programado retornar a los Estados Unidos a finales de julio de ese mismo periodo; sin embargo, un inconveniente logístico relacionado con las certificaciones sanitarias y de vacunación antirrábica de su mascota le impidió abordar el vuelo inicialmente previsto.
Durante su permanencia de dos meses en la región, la turista se hospedó de manera temporal en un alojamiento privado del Valle Sagrado de los Incas, en Urubamba. El padre de la joven precisó que el último contacto directo y recíproco que mantuvo con ella ocurrió en febrero del presente año, perdiendo toda comunicación posterior, situación que motivó su viaje al Perú para iniciar una búsqueda personal provisto de material fotográfico y herramientas de traducción digital antes del esclarecimiento de los registros fronterizos por parte de las autoridades locales.
