Joven revisa en su celular la dirección de una página web en la terraza de un café de Miraflores, en Lima
En mayo, el Mincetur clausuró seis locales ilegales de apuestas en Loreto y Cusco y recordó que el juego informal se castiga con cárcel. El problema, sin embargo, ya no está solo en la calle. Buena parte del riesgo hoy se mueve en el celular, en enlaces que imitan a marcas conocidas. Caliente.pe es una de las plataformas más buscadas del país, y justamente por eso su nombre aparece en anuncios y mensajes que no siempre llevan a la página real.
Distinguir el sitio verdadero de una copia toma pocos minutos si se sabe qué revisar. La clave está en tres datos que una web falsa casi nunca puede respaldar: la empresa, la licencia y el dominio.
Qué datos identifican a Caliente.pe
La versión peruana de la marca opera a través de Deportes Digitales Cali S.A.C., con RUC 20610227679 y oficina en Miraflores. Ese nombre legal, y no el comercial, es el que figura en los registros oficiales. Suele aparecer al pie de la página o en los términos y condiciones.
La empresa tiene dos autorizaciones del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, emitidas el 24 de junio de 2024: la 11002589010000, para juegos a distancia, y la 21002589010000, para apuestas deportivas a distancia. Que haya dos números no es un error, porque en el Perú el casino online y las apuestas deportivas se autorizan por separado. Quien quiera una revisión más completa de la plataforma, desde los juegos hasta los retiros y la atención al cliente, puede leer en Estafa.info la opinión de Caliente en Perú, donde también se detallan las condiciones de sus promociones.
El tercer dato es el dominio. El reglamento de la Ley 31557 exige que los operadores autorizados trabajen bajo una dirección terminada en .pe. Si una página dice ser Caliente Perú pero no termina en caliente.pe, lo prudente es cerrarla.
Las señales de una copia
El contexto no ayuda: según un informe de Experian, el 74% de los peruanos encuestados recibió algún intento de fraude, la cifra más alta entre los países analizados, y por eso los peruanos son cada vez más blanco del fraude digital. Las imitaciones de páginas de juego siguen el mismo libreto y suelen llegar por WhatsApp, Telegram o anuncios en redes sociales, rara vez por una búsqueda directa. Un enlace que llega sin que nadie lo haya pedido merece desconfianza por defecto. Los dominios falsos juegan con pequeñas variaciones: un guion extra, una letra cambiada o una terminación como .com, .net o .online.
Otra alerta frecuente es la forma de pago. Ningún operador autorizado pide depositar a la cuenta personal de un «asesor» ni por un chat privado. Los pagos en una plataforma legal se hacen desde la cuenta del usuario, dentro del propio sitio y con métodos asociados a la empresa.
También conviene desconfiar de promociones que parecen demasiado generosas o que exigen datos bancarios antes de crear la cuenta. Una oferta que apura al usuario a decidir en minutos busca evitar justamente que revise la página con calma.
Caliente.mx no es lo mismo que Caliente.pe
Caliente es una marca de origen mexicano, y su sitio de México funciona con dominio .mx bajo la regulación de ese país. Es fácil terminar en esa versión por error, desde un buscador o una publicación compartida. Aunque el logo sea el mismo, la protección que recibe el jugador depende del sitio en el que se registra.
Con el operador autorizado en el Perú, un reclamo puede presentarse en el Libro de Reclamaciones de la empresa y, si no hay respuesta, ante Indecopi. Además, la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas reúne en el portal de juegos online y apuestas deportivas del Mincetur la normativa que rige a los operadores a distancia. Ese respaldo local no existe cuando el registro se hizo en un sitio pensado para otro mercado.
Qué hacer si ya se ingresó a una web falsa
Si se llegaron a entregar datos de tarjeta o de cuenta bancaria, el primer paso es llamar al banco para bloquearlos. Cuanto antes se bloqueen, menos margen tendrá quien intente usarlos. Después conviene cambiar las contraseñas que se hayan repetido en otros servicios.
El Mincetur recibe denuncias sobre juego ilegal en la línea (01) 513-6113 y en el correo denuncias_casinos@mincetur.gob.pe. Reportar la página ayuda a que otros usuarios no caigan en la misma trampa. Guardar capturas del enlace, del chat y de cualquier comprobante facilita el trámite.
Las apuestas online son una forma de entretenimiento para mayores de 18 años, y así deben vivirse: con un presupuesto fijo y sin perseguir pérdidas. Antes de pensar en el juego, lo primero es asegurarse de que la página sea la correcta. Revisar la dirección del navegador toma cinco segundos y es la protección más barata que existe.
