La Policía Nacional del Perú (PNP) desarticuló una organización criminal dedicada a la extorsión de agrupaciones de cumbia y salsa, así como de empresarios del entretenimiento nocturno, tras la captura de Jean Pierre Ortega Valverde, presunto cabecilla de la red.
El operativo, fundamentado en investigaciones de ciberdelincuencia, permitió identificar a siete orquestas víctimas de cobro de cupos mediante el rastreo de direcciones IP y el análisis de comunicaciones digitales. Las autoridades confirmaron que la banda utilizaba amenazas psicológicas y registros de familiares de los músicos para forzar pagos ilícitos que eran canalizados a través de cuentas bancarias de terceros.
El comandante general de la PNP, teniente general Óscar Arriola, detalló que el detenido operaba en conjunto con su hermano, Jean Paul Ortega Valverde, y otros dos cómplices responsables de la logística financiera. Entre las agrupaciones musicales afectadas se encuentran Cocoliso, Ensamble, Los Baby Juniors, León y su Tripulación y Romo Orquesta.
La red delictiva no limitaba sus acciones a los músicos, sino que extendía la extorsión a los propietarios de los establecimientos donde se programaban las presentaciones, asegurando así un control económico sobre toda la cadena de eventos.
La Dirección de Investigación de Ciberdelincuencia fue clave para el éxito de la operación al vincular los mensajes extorsivos con el router y el dispositivo móvil de los implicados. Durante las diligencias, se determinó que los delincuentes empleaban réplicas de armas de fuego y material audiovisual intimidatorio para amedrentar a sus objetivos. Este enfoque tecnológico permitió a la PNP superar las tácticas de anonimato que la banda intentaba mantener mediante el uso de diversas plataformas digitales para el envío de amenazas.
Arriola enfatizó que las nuevas facultades legales otorgadas a la Policía y al Ministerio Público agilizarán el acceso a información bancaria y de telecomunicaciones en casos de crimen organizado.
El alto mando policial hizo un llamado a la ciudadanía para evitar el préstamo de cuentas bancarias, práctica común que facilita el lavado de dinero proveniente de la extorsión.
Asimismo, se instó a las víctimas a formalizar sus denuncias para continuar con la desarticulación de células remanentes que operan bajo modalidades similares en el sector artístico.
