El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una comunicación telefónica con el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en la que formalizó el compromiso de su país de incrementar de manera sustancial la asistencia humanitaria y el soporte logístico a favor de la nación altiplánica.
Esta medida excepcional de la administración estadounidense busca mitigar el desabastecimiento de insumos médicos y productos alimenticios esenciales que afecta a diversas regiones bolivianas, derivado de los bloqueos viales prolongados que ejecutan sectores de la oposición civil.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido por el Departamento de Estado, el gobierno estadounidense intensificará las acciones de ayuda para socorrer a la población afectada por lo que calificó como obstrucciones ilegales de rutas orientadas a desestabilizar el orden social boliviano.
Durante el diálogo de alto nivel, la cancillería de Washington ratificó el respaldo técnico y político al mandato de Paz, situándolo dentro de un proceso de reconfiguración institucional frente a las directrices económicas implementadas en las últimas dos décadas.
«El secretario señaló que Estados Unidos intensificará la asistencia de emergencia y el apoyo logístico a Bolivia para ayudar a quienes enfrentan una grave escasez de alimentos y medicamentos debido a los bloqueos ilegales de carreteras destinados a desestabilizar la sociedad boliviana», precisó el reporte diplomático.
Seguridad regional y advertencia del Pentágono
La agenda bilateral abordó el análisis técnico de las amenazas a la estabilidad interna y fijó prioridades comunes para resguardar la seguridad jurídica en la región. En este contexto, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, emitió un pronunciamiento institucional a través de sus canales oficiales en el que vinculó al Pentágono y a la alianza de seguridad regional «Escudo de las Américas» en un rechazo explícito a cualquier maniobra de interrupción del mandato presidencial legítimo de Rodrigo Paz.
El alto funcionario enfatizó que la comunidad internacional mantiene bajo observación el desarrollo de los acontecimientos, advirtiendo sobre el riesgo de que la crisis sea instrumentalizada por facciones vinculadas a economías ilegales y al narcoterrorismo en Sudamérica.
Balance de los conflictos viales y costo social
Las interrupciones de tránsito terrestre, activadas desde el pasado 6 de mayo, se encuentran promovidas por una coalición conformada por la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB) y facciones afines al expresidente Evo Morales (2006-2019). Estos sectores gremiales y políticos exigen la dimisión inmediata de Paz, quien asumió la jefatura del Estado hace aproximadamente siete meses.
Los informes de monitoreo de derechos humanos de la CIDH y la Defensoría del Pueblo de Bolivia confirman un impacto social crítico:
- Fallecidos totales: Al menos 10 personas han perdido la vida desde el inicio de las hostilidades.
- Víctimas por desabastecimiento: 7 ciudadanos murieron debido a la imposibilidad de recibir atención médica oportuna a causa de las barricadas en las autopistas.
- Víctimas en protestas: 3 personas fallecieron en el contexto de los enfrentamientos civiles, incluyendo a un manifestante herido por proyectil de arma de fuego durante un operativo de despeje de vías ejecutado por las fuerzas del orden.
