La empresaria abandonó la sede policial la tarde del viernes 23 de octubre, tras ser custodiada a raíz de una denuncia por presunta agresión en agravio de su menor hija.
La empresaria e influencer Andrea San Martín abandonó la dependencia policial la tarde del viernes 23 de octubre, tras permanecer detenida cerca de 40 horas a raíz de una denuncia interpuesta por su expareja, Juan Víctor Sánchez, por una presunta agresión física y psicológica en agravio de su menor hija.
El proceso se inició tras la acusación presentada por el padre de familia, lo que motivó el traslado de la exchica reality por las comisarías de Santa Felicia (La Molina) y Miraflores, además de una evaluación en Medicina Legal. Tras cumplir las diligencias formales dispuestas por el Ministerio Público, la autoridad policial determinó su puesta en libertad, aunque la investigación preliminar continúa su curso legal.
De acuerdo con el parte policial difundido por programas de espectáculos, la intervención se originó cuando Juan Víctor Sánchez se comunicó con la Línea 100 del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) tras advertir, mediante una videollamada y el posterior diálogo con la menor en su centro educativo, presuntos episodios de maltrato físico y verbal.
El denunciante sostuvo ante las autoridades que la niña presentaba un hematoma en la pierna izquierda, producto de un presunto jaloneo ocurrido en su domicilio. Asimismo, el reporte consignó desacuerdos vinculados a la negativa de asistencia a actividades escolares, restricciones de aparatos electrónicos y la rutina de alimentación de la menor. Estos elementos forman parte de los indicios que la Policía Nacional y la Fiscalía deberán contrastar dentro de la etapa de indagación.
Por su parte, Andrea San Martín acudió de manera voluntaria a la sede policial para brindar sus declaraciones y colaborar con las pesquisas preliminares, estado en el cual quedó bajo custodia temporal. Su abogado defensor, Wilmer Arica, acompañó las diligencias legales en la sede de Medicina Legal de Lima Este, donde la investigada afirmó ante los medios de comunicación tener la conciencia tranquila respecto a las acusaciones.
El caso se inserta en un historial de desencuentros judiciales y mediáticos entre ambos padres en torno a la tenencia y el régimen de manutención. Con su salida en libertad, la investigación fiscal continuará recabando pericias psicológicas, médicas y testimoniales para esclarecer los hechos denunciados y definir las medidas de protección que correspondan para salvaguardar el bienestar de la menor.
