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Cusco se consolida como la región más golpeada, con más de 500 mil hectáreas consumidas por el fuego entre 2017 y 2025.
El impacto del Fenómeno El Niño (FEN) presentará condiciones heterogéneas en el territorio nacional. Mientras en la costa norte se anticipan precipitaciones intensas, en la sierra sur se prevén lluvias normales o por debajo del promedios histórico, escenario crítico considerando que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) reporta que más de dos tercios de las lluvias anuales en dicha región se concentran entre enero y marzo. La escasez hídrica mantendría la vegetación seca, incrementando la vulnerabilidad ante incendios forestales en el sur del país.
Un país en riesgo continuo y con reservas hídricas a la baja
Entre 2017 y 2025, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) contabilizó más de 97.000 incendios forestales, los cuales devastaron más de 3 millones de hectáreas a nivel nacional. Datos del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) reflejan un incremento paulatino en las emergencias por esta causa, pasando de 73 registros en 2015 a cerca de 2.000 eventos en 2024. De acuerdo con el Censo 2025, cuatro de cada diez distritos del Perú enfrentan un nivel de riesgo alto o muy alto, lo que expone a casi 5,7 millones de ciudadanos.
La contingencia se agrava por el nivel de almacenamiento hídrico. Aunque el sur concentra la mitad de la capacidad de las grandes represas del país, al cierre de septiembre de 2026 siete de cada diez reservorios registraron niveles inferiores a los reportados el año previo. Un déficit en las precipitaciones estivales proyectaría un escenario de menores reservas para el año 2027.
Cusco concentra el mayor impacto por emergencias forestales y sequías
En los últimos ocho años, la región de Cusco perdió más de 500.000 hectáreas a causa del fuego, cifra que representa el 7% de su superficie total. Las provincias de Chumbivilcas, Espinar y La Convención registraron más de un tercio de la afectación total. Durante el año 2025, la escala promedio de los incendios cusqueños alcanzó 59 hectáreas por evento, casi el triple del promedio nacional.
El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) identificó 36 distritos cusqueños en condición de riesgo alto o muy alto, exponiendo a más de 230 instituciones educativas, 24 establecimientos de salud y parques arqueológicos como Sacsayhuamán y Ollantaytambo. Investigaciones recopiladas por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) señalan que las condiciones de sequía pueden elevar la frecuencia de incendios hasta en un 400%, amenaza crítica para una región donde más del 80% de los distritos enfrenta un riesgo elevado de déficit hídrico, comprometiendo además los pastos naturales cuya recuperación demanda hasta cuatro años.
Avance presupuestal y recomendaciones de gestión ambiental
Respecto a la capacidad de gasto público, la región de Cusco ejecutó cerca del 90% de sus recursos destinados a la reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias entre 2019 y 2025. Sin embargo, a mediados de octubre de 2026, la ejecución presupuestal alcanza el 44%, cifra inferior al promedio nacional de 47,3%. Asimismo, a septiembre de 2026, más de la mitad de las obras de gestión de riesgos del gobierno regional y de las municipalidades locales se encuentran paralizadas o abandonadas.
Frente a este escenario, el Instituto Peruano de Economía (IPE) recomienda destrabar y concluir las obras de infraestructura paralizadas, así como promover proyectos de almacenamiento hídrico mediante mecanismos de Obras por Impuestos (OxI) y Asociaciones Público-Privadas (APP) para fortalecer la respuesta institucional ante futuras emergencias.
