A 24 días de la primera vuelta electoral, el Gobierno de Brasil dispuso una reducción temporal de impuestos a la gasolina y el etanol, sumada a un subsidio extraordinario al diésel, con el fin de contener la escalada de precios derivada de la crisis geopolítica en el estrecho de Ormuz y la volatilidad del mercado internacional. De forma paralela, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó la Ley de Conversión 13 de 2026, la cual elimina el arancel de importación del 20% para compras digitales de hasta 50 dólares.
Recorte tributario y esquema de subvención al diésel
De acuerdo con las Secretarías de Hacienda y de Planificación, los tributos federales PIS/Pasep y Cofins sobre la gasolina se redujeron en 0.63 reales por litro, dejando la carga remanente en 0.16 reales. En tanto, las contribuciones para el etanol hidratado se fijaron en cero, lo que implica un alivio de 0.19 reales por litro. Ambas disposiciones rigen hasta el 9 de octubre para la comercialización e importación, excluyendo al sector aviación. La medida actualiza los parámetros establecidos previamente en la Medida Provisional N.º 1.358/2026.
Respecto al diésel -insumo donde más del 25% del consumo nacional proviene de la importación-, el Estado otorgará subvenciones directas a productores e importadores mientras se mantenga la inestabilidad internacional.
En su fase inicial, el subsidio alcanzará un real por litro, monto que deberá descontarse de forma obligatoria en la facturación. El paquete fiscal se implementa con el barril Brent bordeando nuevamente los 100 dólares, buscando contener el impacto de la inflación en un electorado no ideológico que representa cerca del 40% del padrón.
Asimismo, la promulgación de la Ley de Conversión 13 de 2026 dejó exentas de aranceles las compras internacionales en línea de hasta 50 dólares y redujo del 60% al 30% la tarifa aplicada a envíos de hasta 3.000 reales. Durante el acto oficial, el mandatario defendió la medida frente a las advertencias de gremios empresariales sobre un eventual impacto en la industria local, señalando que la norma beneficia el poder adquisitivo de los sectores con menores recursos.
El Ministerio de Finanzas quedó facultado por la Secretaría de Comunicación Social (Secom-PR) para fijar límites de frecuencia y volumen a fin de evitar el fraccionamiento de envíos con fines comerciales. La legislación -surgida a partir de la Medida Provisional 1.357- incluye además la exoneración del impuesto de importación para medicamentos sin producción equivalente en el mercado brasileño, garantizando revisiones periódicas junto al sector industrial.
