Choferes de autos particulares y motociclistas reciben sanciones severas tras vulnerar el carril segregado del sistema masivo de transporte.
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), en coordinación con la Policía Nacional del Perú (PNP), ha ejecutado un total de 24 operativos inopinados en lo que va del año 2026 destinados a erradicar el tránsito informal en el carril segregado del Metropolitano.
Las intervenciones conjuntas dieron como resultado la imposición de 346 papeletas de infracción a conductores de automóviles particulares y motocicletas que vulneraron el eje vial. La última acción de control se concentró en las inmediaciones de la estación Honorio Delgado, donde se intervino a ocho infractores en flagrancia. Voceros de la ATU enfatizaron que el ingreso no autorizado a esta ruta no solo degrada la eficiencia del sistema masivo al generar retrasos en las frecuencias de los buses articulados, sino que incrementa críticamente el riesgo de colisiones y atropellos.
Marco legal, multas y restricciones de circulación
De acuerdo con lo estipulado en el Reglamento Nacional de Tránsito, la invasión del corredor exclusivo está tipificada como una falta grave bajo el código de infracción G10, la cual conlleva una multa pecuniaria de S/ 440 (equivalente al 8% de la Unidad Impositiva Tributaria vigente) junto a la acumulación de 20 puntos negativos en el récord del conductor.
La normativa jurídica actual y la Ley N.° 27200 restringen de forma estricta el uso de esta infraestructura vial a las unidades de transporte masivo autorizadas. Las únicas excepciones legales corresponden a los vehículos de emergencia —tales como ambulancias, patrulleros de la PNP y unidades del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios—, siempre que se encuentren en acto de servicio activo y circulen con las sirenas y balizas luminosas encendidas.
Estrategia de sensibilización y continuidad de los operativos
Durante el despliegue de los puntos de control táctico a lo largo del corredor complementario, los efectivos policiales procedieron a la verificación exhaustiva de la documentación vehicular y la posterior aplicación de las sanciones administrativas correspondientes.
La ATU reiteró que la finalidad de estas campañas de fiscalización excede el carácter recaudatorio, orientándose hacia la sensibilización ciudadana y el respeto al ordenamiento urbano. Ambas instituciones públicas confirmaron que mantendrán la programación de estos operativos conjuntos de manera aleatoria en los puntos de mayor incidencia delictiva vial, con el propósito de salvaguardar la integridad física de los miles de usuarios que dependen diariamente de la continuidad operativa del Metropolitano.
