El homicidio perpetrado en las inmediaciones de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes suscita alarma entre los operadores locales de transporte, quienes demandan una intervención policial urgente ante el incremento de la criminalidad en la zona portuaria.
La provincia constitucional del Callao registró un nuevo incidente delictivo tras el asesinato por impacto de bala de un conductor de mototaxi de 19 años, identificado como William David Villanueva Rodríguez. El ataque armado se perpetró en el jirón Octavio Espinoza, situado en la urbanización Santa Marina Norte, durante la tarde del martes 21 de julio de 2026.
De acuerdo con las primeras indagaciones de la Policía Nacional del Perú, la víctima se encontraba en el interior del vehículo de placa menor cuando un individuo que simulaba ser pasajero extrajo un arma de fuego y efectuó múltiples disparos a corta distancia.
El agresor huyó a pie de la escena aprovechando los accesos viales contiguos, mientras que el operario herido fue conducido al Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión, donde el cuerpo médico constató su deceso debido a la severidad de los impactos.
Efectivos del Departamento de Investigación Criminal y peritos de Criminalística procedieron al acordonamiento del perímetro periférico a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes y a la institución educativa Junior César de los Ríos. En el lugar del suceso se recolectaron 11 casquillos de bala dispersos en torno a la unidad móvil, evidencias que fueron integradas a la carpeta fiscal correspondiente.
El equipo de investigación policial inició el levantamiento de registros fílmicos procedentes de las cámaras de seguridad públicas y privadas del sector con el propósito de establecer la identidad del autor material y determinar el móvil del homicidio.
Inseguridad en el sector transporte y demandas gremiales
El homicidio perpetrado en las inmediaciones de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes suscita alarma entre los operadores locales de transporte, quienes demandan una intervención policial urgente ante el incremento de la criminalidad en la zona portuaria.
Representantes de la Confederación Nacional de Mototaxistas del Perú informaron que el 75% de las organizaciones formales dedicadas al transporte de vehículos menores en el eje metropolitano afronta esquemas de coacción y cobro de cupos. Las pericias sectoriales detallan escenarios donde las asociaciones gremiales son presionadas de manera simultánea hasta por 4 organizaciones criminales distintas para el pago de cuotas de protección ilícitas.
Las estimaciones de las agrupaciones de transportistas señalan que aproximadamente 180.000 mototaxistas autorizados prestan servicios en Lima y Callao, de los cuales un sector significativo es forzado al pago de tarifas diarias de S/ 20 bajo amenaza de represalias directas contra su integridad física o el patrimonio vehicular.
Esta modalidad de extorsión sistemática representaría una recaudación aproximada de S/ 15.000 diarios para las redes delictivas que operan en la jurisdicción. Ante el escenario de vulnerabilidad operativa, el gremio de transportistas ratificó la convocatoria a una movilización nacional programada para el 12 de agosto del año en curso con el fin de exigir el establecimiento de mesas de diálogo técnico y garantías de seguridad en los corredores viales.
