La víctima permanece en estado de gravedad con pronóstico reservado, mientras la empresa operadora de la atracción evade la activación de los seguros de responsabilidad civil y el soporte logístico denunciado por los familiares.
Una menor de siete años resultó con lesiones de extrema gravedad tras salir proyectada de una atracción inflable instalada en el Circuito Mágico del Agua, en el Cercado de Lima, durante la noche del viernes 17 de julio.
La víctima se encuentra bajo pronóstico reservado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN), donde fue sometida a dos intervenciones quirúrgicas de alta complejidad, incluyendo un procedimiento neuroquirúrgico de seis horas para drenar un coágulo intracraneal. El equipo médico a cargo ha advertido a los familiares sobre el riesgo inminente de secuelas neurológicas permanentes debido al severo trauma craneoencefálico sufrido.
Según la declaración de la madre de la menor, Yesenia, el incidente ocurrió en el espacio recreativo operado por la empresa concesionaria Cachuelos Express. El desprendimiento de la niña se produjo cuando otro menor impactó sobre la estructura de amortiguación donde ella se ubicaba, generando un efecto de propulsión que la expulsó fuera del perímetro del juego.
La menor impactó directamente contra el pavimento asfáltico desde una altura aproximada de tres metros, presentando pérdida de conocimiento y hemorragia de vías aéreas superiores de forma inmediata.
Deficiencias en protocolos de auxilio y presuntas irregularidades policiales
La familia denunció penalmente la inexistencia de personal técnico capacitado en soporte básico de vida, así como una dilación de hasta diez minutos en el despliegue del servicio interno de ambulancias del recinto administrado por la Municipalidad Metropolitana de Lima.
Asimismo, acusaron deficiencias estructurales críticas en la atracción, debido a la ausencia total de mallas de contención perimetral, barandas de seguridad o superficies de absorción de impactos en las zonas de caída adyacentes a los inflables.
El padre de la víctima informó sobre presuntas irregularidades en la Comisaría del sector durante la madrugada posterior al accidente. Según su testimonio, el personal policial de turno obstaculizó la formalización de la denuncia penal y redactó un acta que consigna una versión de los hechos que contradice el testimonio de los testigos presenciales. El documento policial atribuye el origen del suceso a la intervención negligente de un tercero adulto, versión que ha sido rechazada categóricamente por el entorno familiar.
Fiscalización municipal ausente y continuidad de operaciones comerciales
El siniestro ha provocado la indignación de los usuarios y comités de padres de familia presentes, quienes cuestionaron las licencias de funcionamiento y las certificaciones de Defensa Civil otorgadas para la operación de estas estructuras en espacios públicos masivos.
Testigos presenciales señalaron que, tras la evacuación de la menor herida, el personal de la empresa Cachuelos Express limitó sus acciones a la remoción de los elementos específicos involucrados en el desastre y a la limpieza de la zona, manteniendo el resto del complejo de entretenimiento operativo y abierto al público sin ninguna restricción ni auditoría técnica inmediata.
Hasta el momento, ni la administración del Circuito Mágico del Agua ni la Municipalidad Metropolitana de Lima han emitido un pronunciamiento oficial o balance técnico respecto a las responsabilidades civiles y contractuales de la firma concesionaria frente a este evento.
