El cambio climático estacional comenzará a manifestarse con rigor en la región amazónica peruana, donde se prevé el desarrollo de precipitaciones de ligera a moderada intensidad y un marcado descenso de la temperatura diurna. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que este escenario meteorológico, correspondiente al quinto friaje del año, se extenderá desde el jueves 2 hasta el sábado 4 de julio de 2026. El fenómeno atmosférico ingresará por la región sur del país y avanzará de forma progresiva hacia el norte, generando un aumento de la cobertura nubosa que limitará la radiación solar y propiciará condiciones de frío inusuales para la temporada.
El reporte técnico detalla que las lluvias previstas para las primeras jornadas estarán acompañadas de descargas eléctricas continuas y ráfagas de viento con velocidades cercanas a los 50 kilómetros por hora. Para el jueves 2 de julio, los especialistas meteorológicos proyectan acumulados de agua de aproximadamente 30 mm/día en la selva centro y picos de hasta 50 mm/día en la selva sur.
Esta acumulación pluvial inicial afectará de manera directa a los departamentos de Cusco en las provincias de La Convención, Paucartambo y Quispicanchi; Junín en la provincia de Satipo; Madre de Dios en las zonas de Tambopata, Manu y Tahuamanu; Puno en los sectores de Carabaya y Sandia; y Ucayali en las jurisdicciones de Atalaya y Purús.
En lo que respecta a la disminución térmica diurna, la cual se calificó de moderada a fuerte intensidad, se sentirá con mayor fuerza hacia el viernes 3 de julio. Para esa fecha, los termómetros registrarán valores máximos inusuales de apenas 26°C en la selva norte, 24°C en la selva centro y hasta un mínimo diurno de 23°C en la selva sur.
Las provincias que permanecen bajo alerta institucional por frío severo se extienden a lo largo de Amazonas, Cusco, Huánuco, Junín, Pasco, Puno, Madre de Dios, Ucayali, San Martín y Loreto, incluyendo sus principales capitales y localidades limítrofes, por lo que las autoridades ambientales recomiendan tomar las precauciones necesarias para proteger la salud de la población vulnerable ante el brusco cambio climático.
