Tras cinco días de luchar por su vida, el vigilante Juan Martínez Castro (54) falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Belén de Trujillo. La Gerencia Regional de Salud de La Libertad confirmó el deceso del trabajador, quien no logró recuperarse de las graves lesiones sufridas la noche del domingo 3 de mayo, cuando fue embestido violentamente por un vehículo en la urbanización El Golf.
La responsable del atropello, Maricsa Polet Alfaro Cerna (32), conducía con 1,84 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que triplica el límite legal permitido. Pese a la gravedad del incidente, la indignación social ha estallado tras conocerse que el Ministerio Público y el Poder Judicial permitieron que la mujer recuperara su libertad apenas 48 horas después del suceso, bajo un régimen de comparecencia restringida mientras era procesada inicialmente por lesiones culposas.
Vuelco en la situación legal
Con la confirmación del fallecimiento, el panorama jurídico para Alfaro Cerna cambia drásticamente. Expertos legales, como el abogado penalista Greco Quiroz, señalan que la fiscalía debe reformular la imputación al delito de homicidio culposo agravado. Según el artículo 111 del Código Penal, causar una muerte mediante el uso de un vehículo motorizado bajo los efectos del alcohol conlleva una pena de hasta ocho años de cárcel.
Mientras los restos de Martínez Castro son entregados a sus deudos, la colectividad liberteña exige una revisión del actuar de la Unidad de Flagrancia de Trujillo. La defensa de la familia espera que el incremento en la gravedad del cargo penal motive medidas preventivas más severas para asegurar que la responsable responda ante la justicia por la muerte del agente de seguridad.
