Treinta personas desembarcaron del crucero MV Hondius en la isla de Santa Elena el pasado 24 de abril, en medio de un brote de hantavirus que ha provocado tres fallecimientos, según informó la operadora neerlandesa Oceanwide Expeditions.
El grupo de pasajeros que abandonó la nave incluye el restos mortales de una de las víctimas registradas a bordo el 11 de abril. La compañía se encuentra actualmente rastreando a todos los viajeros y tripulantes que realizaron escalas en el buque desde el 20 de marzo para contener la propagación del virus.
El navío, que transportaba originalmente a 88 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades, navega actualmente hacia el puerto de Granadilla, en Tenerife (España), donde se prevé su llegada este domingo. Mientras tanto, la alerta internacional se mantiene activa tras la evacuación médica de tres personas hacia Europa.
Dos de los pacientes fueron trasladados a centros especializados en Países Bajos y Alemania, mientras que un tercer evacuado, asintomático, también aterrizó en Ámsterdam; todos se reportan en estado estable. Adicionalmente, se registran personas hospitalizadas en Suiza y Sudáfrica vinculadas al mismo brote.
Testimonios de pasajeros, recogidos por medios, denuncian una presunta falta de seriedad inicial por parte del mando del buque al reportarse el primer deceso el 12 de abril. El crucero realizaba la ruta desde Ushuaia (Argentina) hacia Cabo Verde cuando se detectó la emergencia sanitaria.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) coordina las medidas de vigilancia y los traslados internacionales, mientras que las autoridades españolas, encabezadas por la ministra de Sanidad, monitorean el trayecto final del barco hacia el archipiélago de las Canarias.
