Foto: Perú Católico
Por Sofía Saturno-Nota Especial
Miles de peregrinos llegan cada diciembre a Otuzco, en La Libertad, para rendir homenaje a la Virgen de la Puerta, en una festividad que une devoción, cultura y tradición.
La ciudad de Otuzco, ubicada a 75 kilómetros de Trujillo, se convierte cada diciembre en la capital espiritual de La Libertad. Allí se celebra la Fiesta de la Virgen de la Puerta, una de las expresiones religiosas más multitudinarias del país.
El día central es el 15 de diciembre, cuando miles de fieles se congregan en el santuario para participar en misas solemnes, procesiones y actividades culturales. La devoción hacia la Virgen de la Puerta se remonta al siglo XVII, cuando los pobladores colocaron su imagen en la entrada de la ciudad como símbolo de protección frente a amenazas externas.
La festividad fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación en 2012, reconocimiento que resalta su importancia histórica y espiritual.
Desde los primeros días de diciembre, cientos de peregrinos emprenden largas caminatas desde Trujillo y otras localidades, recorriendo más de 16 horas de camino hasta llegar a Otuzco. Muchos lo hacen de rodillas o descalzos, cumpliendo promesas y demostrando la intensidad de su fe.
Las calles empedradas y techos de teja de Otuzco se transforman en un gran altar. Se levantan arcos florales, se organizan ferias gastronómicas y se realizan danzas típicas que acompañan la procesión de la Virgen.
La imagen de la Virgen de la Puerta, vestida con mantos bordados y coronada, recorre la ciudad en medio de cánticos y alabanzas, siendo acompañada por bandas de música y comparsas.
La fiesta no solo tiene un carácter religioso, sino también cultural y social. Es un espacio de encuentro comunitario donde familias y visitantes refuerzan la identidad liberteña y la tradición mariana.
En el marco de la celebración, se realizan actividades artísticas, conciertos y ferias que dinamizan la economía local, convirtiendo a Otuzco en un destino turístico de gran atractivo.
La devoción a la Virgen de la Puerta también se extiende más allá de La Libertad, con comunidades en otras regiones del Perú y en el extranjero que celebran esta fecha con misas y procesiones.
La proximidad con la Navidad le otorga un significado especial: la Virgen es vista como protectora y mediadora, que prepara a los fieles para recibir el nacimiento de Cristo.
La Fiesta de la Virgen de la Puerta en Otuzco es más que una celebración religiosa: es un símbolo de identidad, fe y tradición que une generaciones y proyecta al norte del Perú como un referente cultural y espiritual.
