El hallazgo, perteneciente al periodo Arcaico Tardío, es clave para profundizar en el estudio de las organizaciones sociales de hace 4,500 años.
Un equipo multidisciplinario del Proyecto Arqueológico Valle de Virú (PAVI), liderado por el investigador Feren Castillo Luján, descubrió dos templos ceremoniales dedicados al fuego sagrado en los sitios arqueológicos Cerrito 2 y Cerrito 3.
Los vestigios, que datan del periodo Arcaico Tardío (entre el 2500 y 2000 a. C.), confirman la importancia de este elemento como conector ritual entre el mundo terrenal y el espiritual para las sociedades que poblaron la actual región de La Libertad.
Evidencias en las huacas Cerrito 2 y 3
En la huaca Cerrito 2, las excavaciones revelaron una plataforma de esquinas curvas con acabados en color amarillo ocre. Sobre esta estructura se halló un altar de 9 metros cuadrados que alberga dos fogones ceremoniales, prueba fehaciente de las actividades de culto.
Por su parte, en Cerrito 3, el equipo desenterró un complejo de recintos cuadrangulares y circulares conectados por corredores. Los muros, construidos con adobes trapezoidales, presentan restos de pintura ocre y evidencias de un fogón de grandes dimensiones que refuerza la hipótesis de un segundo centro ceremonial en la zona.
Relevancia científica y complejidad social
Según Castillo Luján, docente de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) e investigador de la Universidad de Rennes, estas evidencias ofrecen nuevas perspectivas sobre el surgimiento de la complejidad social en el valle de Virú.
Los hallazgos permiten comprender cómo las primeras civilizaciones organizaron espacios sagrados para cultos solares y de fuego. En futuras etapas, el proyecto realizará pruebas de radiocarbono para precisar la cronología exacta de ambos edificios y determinar su secuencia de construcción.
La investigación, financiada por el Centro Cultural Cine Chimú y la Universidad de Rennes, contó con la participación de estudiantes de la UNT y el apoyo de los agricultores locales, quienes facilitaron el acceso a los predios donde se ubican los monumentos. Los trabajos en Virú continúan consolidándose como un referente para interpretar la evolución de las sociedades tempranas en la costa norte del Perú.
