Un nuevo estudio publicado en la revista Nature sugiere que la vacunación contra el herpes zóster podría retrasar o reducir el riesgo de desarrollar demencia. La investigación, citada por Gaceta Médica, amplía hallazgos previos sobre la posible conexión entre la vacuna y la protección frente a enfermedades neurodegenerativas.
El análisis, basado en los datos de la multicéntrica Optum EHR, incluyó a adultos mayores de 50 años y consideró cerca de 400 variables demográficas, clínicas y conductuales. Los resultados mostraron que quienes recibieron vacunas vivas atenuadas (Zostavax, Merck) o recombinantes (Shingrix, GSK) presentaron una menor incidencia de demencia.
Además, los vacunados con dos dosis de (RZV) mostraron un nivel de protección superior, mientras que la eficacia de (ZVL) disminuyó con el tiempo. Las mujeres y los mayores de 80 años fueron los grupos más beneficiados.
Los autores del estudio esperan que estos resultados impulsen nuevas estrategias para prevenir y tratar la demencia en poblaciones vulnerables.
