Las fuerzas de seguridad de Haití ejecutaron una intensa ofensiva contra las organizaciones criminales que operan en los alrededores de la capital con el propósito de rescatar a cuatro militares salvadoreños secuestrados desde el pasado domingo 18 de octubre.
Las acciones operativas se incrementaron después de que el presidente Nayib Bukele anunciara el lanzamiento de una intervención militar y advirtiera a las bandas sobre mayores acciones punitivas en caso de no liberar a los rehenes sanos y salvos.
La Policía Nacional de Haití informó que los despliegues iniciaron en la llanura de Cul-de-Sac con el respaldo de fuerzas especiales, incursionando en sectores como Croix-des-Missions, Santo, Carrefour Marassa y los corredores de Dyo y Las Vegas para desmantelar puestos de control ilegales y recuperar territorios tomados por las estructuras armadas.
Los operativos también alcanzaron los bastiones de las bandas Lanmò 100 Jou y los grupos vinculados al cabecilla conocido como Chen Mechan, donde vecinos reportaron el uso de vehículos blindados y la huida de delincuentes que abandonaron armamento y municiones.
Aunque informes preliminares no oficiales estiman la baja de al menos 18 presuntos integrantes de estructuras como 400 Mawozo y Chen Mechan, las autoridades haitianas no emitieron un balance oficial de víctimas, pero confirmaron que las acciones continuarán de manera indefinida para restablecer el orden público.
Acciones del gobierno haitiano y postura de Bukele
El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, lideró una reunión de alto nivel con mandos de seguridad para coordinar las operaciones destinadas a lograr la liberación de los cuatro aerotécnicos salvadoreños, retenidos en el sector de Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets. Mediante un comunicado oficial, la oficina del primer ministro calificó el rescate como una prioridad absoluta, asegurando que el Estado movilizará todos sus recursos en coordinación con la Fuerza de Represión de Pandillas para salvaguardar la vida de los rehenes y reafirmar la autoridad institucional frente a los grupos armados.
En paralelo, el mandatario salvadoreño Nayib Bukele confirmó a través de sus redes sociales el inicio de la operación militar para rescatar a los efectivos, detallando que se trata de técnicos en aviación cuya misión oficial en el país caribeño consistía exclusivamente en realizar evacuaciones médicas y no en participar en combates.
Bukele lanzó una severa advertencia a los jefes de las pandillas al señalar que las acciones iniciales representan solo una fracción de la respuesta militar que se aplicará si los cautivos no son liberados con vida, recordando el precedente de la ofensiva antipandillas ejecutada en El Salvador.
Despliegue internacional y presunta emboscada
Mientras continúan las operaciones en terreno, medios locales como el diario Métronome informaron sobre la posible llegada de un contingente de 300 soldados salvadoreños para sumarse directamente a las acciones contra las estructuras criminales en Croix-des-Bouquets, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial por parte del gobierno de El Salvador sobre el envío de tropas adicionales.
De acuerdo con las primeras investigaciones difundidas por la prensa haitiana, los militares salvadoreños habrían ingresado por error a una zona dominada por facciones criminales cuando regresaban de realizar compras en un establecimiento comercial, momento en el cual fueron interceptados y emboscados por los delincuentes.
