Las fuerzas de Kiev impactaron infraestructura en la región de Samara, mientras que la respuesta militar rusa dejó víctimas civiles en diversas localidades ucranianas.
Fuerzas armadas de Ucrania ejecutaron una ofensiva de largo alcance mediante el lanzamiento de casi 600 drones y misiles de crucero hacia territorio ruso, alcanzando infraestructuras industriales y militares a cientos de kilómetros de la frontera.
Entre las instalaciones afectadas destaca el Centro Progress en la región de Samara, una empresa estatal vinculada a la agencia espacial Roscosmos y a la producción de tecnología espacial, situada a aproximadamente 850 kilómetros de Moscú. El gobernador regional, Viacheslav Fedorischev, confirmó el ataque contra la zona industrial e informó que se evacuó el área, registrándose dos personas heridas.
Paralelamente, defensas antiaéreas interceptaron 598 aeronaves no tripuladas sobre 19 provincias y la península de Crimea, mientras que en la región moscovita el impacto de un dron en una vivienda dejó dos civiles heridos.
Impacto estratégico y contraofensiva de Moscú
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó la utilización de misiles de crucero Flamingo para golpear la planta espacial en Samara a 900 kilómetros de la frontera, así como incursiones coordinadas hacia la base aérea Savasleyka en Nizhni Nóvgorod y una instalación petrolera en Ust-Luga.
Zelenski señaló que estos operativos buscan mermar la capacidad industrial y logística del ejército ruso. En respuesta, la aviación y artillería rusa incrementaron los bombardeos sobre territorio ucraniano, registrándose un ataque con drones sobre la ciudad de Marganets en Dnipropetrovsk, donde el impacto contra un edificio residencial causó la muerte de un bebé de tres meses y dejó 11 personas heridas.
