Donald Trump suspendió la escalada militar contra Venezuela tras el inicio de una liberación masiva de prisioneros políticos por parte del gobierno interino, un gesto que el mandatario estadounidense interpreta como una voluntad de pacificación.
Este cambio de rumbo en la política de Washington no solo detiene una inminente segunda oleada de ataques, sino que abre la puerta a una inversión petrolera estimada en 100,000 millones de dólares. La Casa Blanca atribuye estos avances a la presión ejercida tras la captura de Nicolás Maduro, marcando el inicio de una nueva etapa bajo la gestión de Delcy Rodríguez y el restablecimiento de relaciones económicas estratégicas con el sector energético.
A través de su plataforma Truth Social, el presidente Trump confirmó la cancelación de las operaciones ofensivas previstas, vinculando directamente su decisión a la «cooperación» mostrada por Caracas. Según el mandatario, la liberación de detenidos es una señal clara de que Venezuela busca la paz.
Como incentivo económico, Trump anunció que las principales corporaciones petroleras destinarán al menos 100,000 millones de dólares al país suramericano, para lo cual programó una reunión inmediata en la Casa Blanca con los directivos del sector con el fin de coordinar este despliegue de capital.
Transición política y primeras liberaciones
El proceso de excarcelación comenzó formalmente este jueves, representando las primeras medidas de este tipo bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez. Rodríguez asumió el mando tras la intervención militar estadounidense del pasado sábado, la cual culminó con la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
De acuerdo con la administración estadounidense, estos movimientos demuestran la influencia directa de la Casa Blanca en la reconfiguración del panorama político venezolano tras el derrocamiento del ejecutivo anterior.
Entre los beneficiarios de estas medidas se encuentran figuras de alto perfil internacional y nacional. Destaca la liberación del ex-candidato presidencial Enrique Márquez, así como la de cinco ciudadanos españoles, incluyendo a la activista Rocío San Miguel. Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Legislativa y hermano de la mandataria interina, enfatizó que el propósito fundamental de estas acciones es garantizar la convivencia pacífica en el territorio nacional.
