La Asociación Civil Transparencia presentó su primer balance técnico sobre el desarrollo de la Segunda Elección Presidencial de las Elecciones Generales 2026, celebrada este domingo 7 de junio. Mediante un despliegue de observadores en los 27 distritos electorales, 129 provincias y 8 ciudades del extranjero con alta concentración de votantes peruanos -Buenos Aires, Santiago de Chile, Miami, Newark, Nueva York, Madrid, Barcelona y Milán-, la organización civil estructuró un monitoreo basado en una muestra aleatoria de 1,037 mesas de sufragio, estadísticamente representativa a nivel nacional, con el objetivo de evaluar la integridad y fluidez del proceso democrático desde una perspectiva independiente y no partidaria.
Apertura de mesas, abastecimiento logístico y conformación de la directiva civil
El primer corte informativo de la institución evaluadora, consolidado a las 11:00 horas, determinó que el 90.4% de las mesas que integran su muestra estadística se encontraban plenamente operativas en la mañana, coincidiendo con las proyecciones de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que progresivamente reportó la instalación total del sistema de votación a nivel país.
El informe destaca que la gran mayoría de estas mesas completó sus procedimientos de apertura antes de las 09:00 horas, registrando además un óptimo nivel de abastecimiento logístico: en el 99.2% de los casos analizados, el material electoral -cédulas, actas, padrones y ánforas- se encontraba completo y sin alteraciones.
Respecto a la conformación de los tres miembros de mesa requeridos por ley, el reporte de Transparencia evidenció los siguientes indicadores de cumplimiento ciudadano:
- Miembros oficiales sorteados por la ONPE: El 93.3% de las mesas monitoreadas inició sus funciones con el personal civil seleccionado formalmente mediante el sorteo público del organismo electoral.
- Ciudadanos integrados desde la fila de electores: En el 6.7% restante de las mesas observadas, ante la inasistencia de los titulares y suplentes reglamentarios, se procedió a incorporar a electores de la fila para evitar la paralización del derecho al sufragio de los concurrentes.
Presencia de personeros de los partidos y fiscalización del sistema electoral
En lo concerniente al control político y fiscalización partidaria durante la fase crítica de instalación, el documento revela que el 58.8% de las mesas monitoreadas contó con la acreditación presencial de personeros de los partidos Fuerza Popular y Juntos por el Perú, garantizando el control del material desde el primer tramo de la jornada. Asimismo, la cobertura de los actores oficiales del sistema electoral fue calificada como sobresaliente: en más del 99% de los locales fiscalizados se constató la permanencia de coordinadores de la ONPE, fiscalizadores del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y efectivos de resguardo de la Policía Nacional del Perú y de las Fuerzas Armadas.
No obstante, la asociación reportó que, de forma aislada, algunos de sus observadores acreditados experimentaron restricciones de acceso en determinados establecimientos de sufragio. Ante ello, Transparencia formuló un llamado directo a las autoridades pertinentes para agilizar y garantizar el libre desplazamiento de sus equipos de veeduría ciudadana, recordando que la observación electoral independiente representa un aporte constitucional clave para consolidar la legitimidad y la paz social del proceso.
Monitoreo permanente y anuncio del conteo rápido para la jornada nocturna
El organismo de supervisión civil ratificó que mantendrá desplegados a sus equipos en los centros de votación para fiscalizar las etapas subsiguientes, las cuales comprenden el flujo de votación vespertino, el cierre de las mesas a las 17:00 horas, el escrutinio de los votos en las aulas y la posterior emisión de las primeras actas oficiales.
Finalmente, Transparencia anunció que, en alianza estratégica con la encuestadora Ipsos Perú y el Instituto Nacional Demócrata (NDI), presentará a partir de las 20:00 horas los resultados de su Conteo Rápido Integral de la segunda elección presidencial. Esta metodología de alta precisión estadística procesará las actas de escrutinio físicas de la muestra para ofrecer al país una proyección rigurosa y matemática del resultado definitivo del balotaje, cuyos hallazgos serán expuestos ante la opinión pública, los medios de comunicación y las autoridades del sistema electoral peruano.
