Foto-Lineth Torrero_ El Siglo
El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el viernes a Panamá hasta el momento dejó al menos 27 personas con heridas, unos 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas.
Según el último balance difundido por las autoridades del país centroamericano, el movimiento sísmico provocó daños en diferentes provincias especialmente en viviendas, establecimientos educativos e infraestructura sanitaria. Hasta el momento, las autoridades no confirmaron víctimas mortales ni personas desaparecidas.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), entre los inmuebles afectados se contabilizaron 142 residencias y 188 centros escolares, además de hospitales, iglesias, edificios públicos y estructuras vinculadas con el transporte.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) confirmó que el terremoto y sus réplicas ocasionaron daños en instalaciones administrativas y en la Planta Potabilizadora de Monte Esperanza, ubicada en la provincia de Colón.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se trasladó a Penonomé, desde donde se refirió a la situación de emergencia y explicó las medidas adoptadas para asistir a las familias afectadas.
El mandatario aseguró que las autoridades comenzaron a distribuir suministros esenciales, entre ellos agua, artículos destinados a niños y adultos mayores, y carpas para alojar temporalmente a quienes debieron abandonar sus viviendas.
