Estaciones en Carabayllo y La Molina bordearon los 30 °C, mientras la temperatura marina superó en hasta seis grados su promedio habitual.
Lima podría superar la marca histórica de 35,4 °C alcanzada durante el evento climático de 1998, a medida que se consolide el incremento de las temperaturas derivado del calentamiento anómalo de la superficie marina frente a la costa del país. La capital atraviesa jornadas con valores superiores a sus rangos habituales y los pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) anticipan la continuidad del ambiente cálido en las próximas semanas, en coincidencia con el cambio estacional hacia el verano en el hemisferio sur.
La alteración oceánica vinculada al fenómeno de El Niño costero registra actualmente una anomalía de entre cinco y seis grados por encima de sus valores normales. Esta condición modifica los patrones atmosféricos e incrementa la sensación térmica en la capital, especialmente en los distritos localizados en el norte y el este del ámbito metropolitano.
Durante las primeras horas del día, las jurisdicciones cercanas al litoral registraron temperaturas mínimas de entre 23 °C y 24 °C, cifras que representan un exceso de hasta cuatro grados respecto a los promedios estacionales para dicha franja horaria. En los distritos del interior, las jornadas iniciaron con valores de 22 °C en Jesús María y de 21 °C en sectores contiguos.
La ingeniera meteoróloga del Senamhi, Raquel Ova, sostuvo que la tendencia al alza se mantendrá debido a la persistencia de las condiciones marinas. La especialista proyectó que las marcas máximas de este periodo podrían rebasar los máximos históricos registrados en la capital a fines del siglo pasado.
Picos térmicos por distritos y humedad costera
La distribución del calor mostró importantes contrastes dentro de la ciudad. La estación ubicada en el distrito de Carabayllo reportó picos cercanos a los 30 °C, constituyendo una de las marcas más elevadas de la jornada urbana. Por su parte, la estación de La Molina alcanzó los 29 °C, mientras que las jurisdicciones céntricas como Jesús María y Breña marcaron 28 °C, y los sectores litorales registraron cerca de 27 °C.
Las marcadas variaciones responden a la distancia respecto al mar, la densidad de las construcciones, la extensión de las áreas verdes y la dinámica de los vientos locales. Los distritos alejados de la franja costera tienden a acumular mayor masa de calor diurna, mientras que las zonas adyacentes al mar absorben una mayor concentración de humedad ambiental.
Asimismo, la variabilidad de la cobertura nubosa incide en la percepción del clima. Pese a que los mañanas pueden iniciar con cielos parcialmente cubiertos, la disipación progresiva de las nubes hacia el mediodía eleva el impacto de la radiación solar directa. La combinación de humedad en la atmósfera y el calentamiento de la superficie acentúa la sensación de bochorno en la población, incluso ante variaciones térmicas moderadas.
Ante este escenario de valores elevados, el Senamhi recomendó el uso de sombrillas, sombreros de ala ancha, lentes con protección UV y bloqueador solar, además de priorizar el uso de prendas de vestir de colores claros. Las autoridades instaron a mantener una hidratación constante y reducir las actividades físicas prolongadas al aire libre, con especial énfasis en la protección de niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Avance del duodécimo friaje en la selva y sierra
Mientras la costa central experimenta un marcado incremento de las temperaturas, el ingreso del duodécimo friaje al territorio nacional provocará un descenso de los valores máximos y mínimos en las regiones del sur y del oriente peruano. El frente frío avanza progresivamente desde la frontera sur hacia el norte del país, generando cobertura nubosa, precipitaciones y modificaciones en la circulación de los vientos.
Las lluvias asociadas a este sistema afectarán sectores de la selva alta y áreas focalizadas de la sierra. Las imágenes satelitales difundidas por el organismo meteorológico mostraron una baja presencia de nubes en la zona sur costera, configurando un escenario de contrastes climáticos caracterizado por la persistencia de temperaturas elevadas en Lima y el registro de precipitaciones en el interior del país.
