El distrito de San Miguel se encuentra conmocionado tras revelarse la muerte de Peluchín, un perro comunitario atropellado por un vehículo de Serenazgo el pasado 1 de abril. El incidente ha escalado a un conflicto de ética y transparencia, ya que los involucrados habrían ocultado el cuerpo en una bolsa de basura para abandonarlo en el distrito de Magdalena, buscando evitar responsabilidades.
Desaparición y hallazgo de la mascota
Peluchín era un animal emblemático que acompañaba patrullajes y era cuidado por vecinos y policías. Tras su desaparición, se inició una intensa búsqueda en Lima Metropolitana que terminó días después con el hallazgo de sus restos en una jurisdicción vecina. La reconstrucción de los hechos, apoyada en testimonios para Infobae Perú, confirmó que el can fue arrollado mientras descansaba frente a la comisaría del sector.
Confesión e implicancia policial
El conductor de la unidad, ahora fuera de la institución, admitió haber actuado por «nerviosismo». Según su declaración, recibió la orden de «botar» el cuerpo, señalando la presunta participación de un efectivo policial en la decisión de trasladar los restos en una bolsa negra. Para la comunidad, este acto constituye un grave encubrimiento y una falta de humanidad que trasciende el accidente vehicular.
Sanciones administrativas y exigencias legales
La Municipalidad de San Miguel reaccionó ante la presión social rescindiendo el contrato del trabajador implicado y abriendo un proceso disciplinario. No obstante, los residentes consideran la medida insuficiente y exigen:
- El retiro inmediato del agente policial presuntamente involucrado.
- Una investigación formal ante la Fiscalía para determinar responsabilidades penales.
- Pronunciamientos claros por parte de la comisaría local sobre la omisión de funciones.
En el marco de la normativa vigente y el respeto al bienestar animal, los vecinos denuncian que se vulneraron los protocolos de actuación institucional.

El caso ha pasado de ser un accidente de tránsito a una demanda de justicia y transparencia, evidenciando fallas críticas en la conducta de quienes están a cargo de la seguridad ciudadana y el cumplimiento de la ley.

