Integración de las turberas amazónicas en las estrategias nacionales de biodiversidad y de lucha contra el cambio climático.
El Perú tiene la meta de conservar y gestionar de manera sostenible alrededor de 5 millones de hectáreas de turberas para 2030. Para lograrlo, se integrarán estos ecosistemas amazónicos en las Estrategias Nacionales de Diversidad Biológica y de Cambio Climático, así como en los planes de desarrollo y de vida comunitaria. Esta iniciativa se llevará a cabo en colaboración con comunidades locales, nativas y otros actores relevantes, según lo expuso un especialista en biodiversidad.
Esta propuesta fue presentada en el evento “Iniciativa mundial para las turberas: promoviendo la colaboración Sur-Sur”, que tuvo lugar en la 15.ª Conferencia sobre los Humedales (COP15) en Zimbabue. Durante el encuentro, se resaltó que, aunque el rol de cada país en la protección de las turberas varía, la colaboración regional y global es clave para asegurar su conservación a largo plazo y maximizar su contribución a los objetivos de biodiversidad y acción climática.
Además, se informó que estos ecosistemas se incluirán en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC), en las metas de Kunming-Montreal y en las de desertificación, lo que representa un hito regional.
Evento sobre turberas
Este evento, realizado en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), reunió a más de 60 representantes de gobiernos, organismos internacionales, académicos y organizaciones ambientalistas de todo el mundo. Entre los participantes se encontraban delegados de la República Democrática del Congo, República del Congo, Colombia, Indonesia y Perú.
La secretaria general de la Convención Ramsar, Musonda Mumba, participó en el evento y destacó el valor estratégico de las turberas como ecosistemas esenciales para la sostenibilidad, el bienestar humano y la acción climática.
En esta cita, celebrada el 30 de julio, los países asistentes compartieron sus experiencias y compromisos para conservar, restaurar y gestionar de forma sostenible estos espacios naturales. El encuentro sirvió para generar propuestas importantes de cara a futuras reuniones internacionales como la COP30 del Clima y la UNEA-7.
