Con el 96.05% de actas contabilizadas, el escrutinio oficial entra en su última etapa de definición.
El proceso electoral peruano ha ingresado a su fase definitiva. Según el último reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), emitido el 27 de abril de 2026, el escrutinio alcanzó el 96.054% de actas contabilizadas.
Con 92,766 actas procesadas, las tendencias han dejado de ser preliminares para dar paso a un escenario de consolidación, aunque persiste una disputa cerrada por las posiciones que definirán el balotaje.
Keiko Fujimori consolida el primer lugar
Los resultados oficiales sitúan a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, en la cima de la votación con más de 2.7 millones de votos. Su ventaja se ha mantenido inalterable a lo largo del procesamiento de actas, lo que ratifica su liderazgo de cara a la segunda vuelta.

El avance técnico del sistema electoral refleja que no existen actas pendientes de procesamiento, quedando únicamente un remanente de 3,661 actas en manos del Jurado Electoral Especial (JEE) para su resolución.
Disputa por el segundo puesto: una brecha de 23 mil votos
A diferencia del primer lugar, la definición del segundo puesto se mantiene bajo una estrecha vigilancia. Roberto Sánchez aventaja a Rafael López Aliaga por un margen aproximado de 23,000 votos. Pese a que el conteo supera el 96%, esta reducida diferencia mantiene la expectativa en el tramo final, ya que cada actualización de las actas observadas resulta determinante para confirmar quién acompañará a Fujimori en la siguiente etapa.
Exigencias de transparencia y estabilidad
Ante la demora en el cierre del escrutinio, la Asociación Civil Transparencia ha instado a los organismos electorales (JNE y ONPE) a agilizar los plazos oficiales.

La organización advirtió que cualquier alteración en el cronograma podría vulnerar la legitimidad del proceso en un contexto de desconfianza ciudadana, exacerbado por las fallas logísticas registradas durante la jornada del 12 de abril, las cuales ya son materia de investigación por parte del Ministerio Público.
Con el escrutinio superando la barrera del 96%, el país transita de la incertidumbre a la certeza. Si bien el porcentaje restante es mínimo, su impacto es crítico debido a la paridad entre Sánchez y López Aliaga. La ciudadanía y los actores políticos aguardan el cierre del 100% para oficializar los resultados de una primera vuelta marcada por la polarización y la vigilancia extrema sobre la integridad del voto.
