Como parte de su estrategia para reforzar la seguridad y combatir actividades delictivas desde el interior de los penales, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) lideró un operativo extraordinario en el pabellón N.° 1 del Establecimiento Penitenciario Miguel Castro Castro.
La intervención, realizada en estrecha coordinación con la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público, permitió la incautación de diversos dispositivos de comunicación de contrabando, bebidas alcohólicas de fabricación casera y múltiples artículos prohibidos. Las labores de requisa e inspección exhaustiva de los ambientes estuvieron a cargo del Grupo de Operaciones Especiales (GOES-INPE) con el fin de consolidar el control interno del recinto.
Dispositivos de comunicación y artículos prohibidos decomisados
Durante el registro minucioso de las celdas y espacios comunes del pabellón, los agentes de seguridad hallaron teléfonos celulares de distintas marcas, un dispositivo USB con capacidad de 8 GB, cargadores, audífonos, cables de conexión, un enrutador de internet y un cargador fabricado de manera artesanal. Todos estos elementos tecnológicos fueron confiscados y puestos a disposición del Ministerio Público para las pericias que permitan identificar a los destinatarios y el origen de los mismos.
En la misma acción de control, el personal penitenciario decomisó un cargamento de 39 botellas que contenían licor destilado de producción clandestina, además de cajetillas de cigarrillos, encendedores, hojas de afeitar y otros objetos cuyo ingreso y posesión están estrictamente prohibidos por la legislación carcelaria.
Custodia de pruebas, destrucción de material y mantenimiento del orden
Al finalizar la intervención, los equipos de comunicación y las pruebas de mayor relevancia fueron entregados formalmente a las unidades de investigación de la Policía Nacional por orden fiscal, mientras que los elementos prohibidos restantes fueron destruidos de forma inmediata bajo el protocolo correspondiente y tras la firma de las actas de control.
Con este tipo de operativos coordinados, el INPE reafirma la continuidad de su política de tolerancia cero frente al contrabando en prisiones, con el objetivo de resguardar el principio de autoridad, prevenir la comisión de extorsiones y garantizar la tranquilidad del entorno social.
