La aprobación de este protocolo, formalizada en el Decreto Supremo n.º 018-2025-MINAM, marca un avance significativo en la gestión ambiental del país.
Una nueva guía ha sido aprobada para supervisar la calidad de los sedimentos en el fondo de ríos, lagos y el mar. Este Protocolo Nacional para el Monitoreo de la Calidad Ambiental de Sedimentos establece un marco práctico para conocer el estado de la arena, el limo y la arcilla en los cuerpos de agua del país.
El objetivo principal de esta medida es generar información precisa y confiable para tomar decisiones que refuercen la gestión de los ecosistemas acuáticos y eviten la contaminación. Con este protocolo, se busca identificar a tiempo posibles focos de contaminación y sustancias que podrían representar un riesgo para la salud de la población. Monitorear los sedimentos es fundamental para proteger estos recursos y asegurar un futuro más saludable.
El documento fue elaborado en colaboración con diversas entidades, asegurando que responda a las distintas necesidades y realidades del país. Entre sus contribuciones clave, el protocolo detalla cómo tomar las muestras, con qué frecuencia y qué equipos usar, garantizando que los resultados sean uniformes y comparables en cualquier parte del territorio.
Esta herramienta permitirá que tanto el sector público como el privado obtengan datos claros y consistentes, facilitando la toma de decisiones para proteger el agua y sus ecosistemas.
