La presidenta de la República Keiko Fujimori convocó a todas las fuerzas democráticas regionales, locales, al sector privado, a los trabajadores, a los emprendedores, a las organizaciones sociales y a cada ciudadano que quiere aportar a la unión con madurez y convicción.
Adelantó que su gobierno estará integrado por mujeres y hombres de alta vocación y capacidad de servicio, sin importar su militancia partidaria porque el país necesita un gabinete que sepa tomar decisiones, que actúe con rigor, que comprenda que servir al Estado es uno de los mayores honores que puede recibir.
“La pluralidad de ideas bien encausadas se puede convertir en la mayor fortaleza”, recordó al agregar que la reconciliación nacional significa construir sobre aquello que nos une.
Sostuvo que con este gobierno comienza una nueva etapa, un nuevo rumbo que debe estar marcado por el progreso, la paz y el reencuentro de los peruanos para recuperar la confianza de nuestras instituciones y la verdadera inclusión de los peruanos permanentemente olvidados.
Asimismo, dijo que recibe con mucho orgullo el hecho de ser la primera mujer elegida por el voto popular para ser presidenta de la República. “Asumo este hecho histórico con enorme orgullo, responsabilidad inmensa ante los millones de mujeres peruanas”, anotó.
Durante su discurso se comprometió a forjar un país más inclusivo para que la prosperidad sea compartida por todos los peruanos porque un Estado no necesita que se le explique los problemas, sino que los resuelva.
La mandataria indicó que está convencida de que nuestro país tiene todo para convertirse en esa gran nación que soñamos, pero para ello necesita un Estado que este a la altura de su gente.
Entre sus anuncios informó que instaurará una nueva forma de administrar el Estado donde cada ministerio tendrá objetivos concretos, cada autoridad conocerá las metas que debe alcanzar, cada ciudadano podrá evaluar nuestros avances.
La nueva presidenta manifestó que recibe las credenciales con profundo agradecimiento, humildad y la gran responsabilidad que representa recibir el mandato que millones de peruanos han depositado para servir al Perú con honestidad y entrega.
Del mismo modo, agradeció a Dios que supo darle fortaleza en los momentos difíciles para seguir adelante ya que el camino no ha sido sencillo, ha estado lleno de obstáculos, pero nunca perdió la convicción de que la democracia siempre merece ser defendida y que el Perú merece todo esfuerzo.
De igual manera, expresó su reconocimiento a los miembros de su partido, a los lideres de las distintas fuerzas políticas que más allá de las diferencias comprendieron la trascendencia del momento que vive el país y se unieron en defensa de la democracia.
