Una ciudadana mexicana, un guía de montaña y un porteador sufrieron lesiones tras el colapso de masa de nieve a 5,200 metros de altitud.
Una montañista mexicana, un guía oficial de montaña y un porteador de apoyo logístico fueron evacuados de emergencia tras sobrevivir al desprendimiento de una avalancha en el nevado Alpamayo, ubicado en la región Áncash.
El siniestro se registró en la cota de 5,200 metros sobre el nivel del mar, lo que movilizó un despliegue conjunto liderado por la Región Policial Áncash, la Dirección de Aviación Policial (DIRAVPOL) y el Departamento de Salvamento de Alta Montaña (DEPALMON) de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Las unidades castrenses contaron con el soporte técnico y operativo de los miembros de la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP), quienes aseguraron las maniobras de extracción vertical desde el punto del accidente hasta la zona de embarque.
El informe preliminar de los especialistas en rescate detalló que el incidente ocurrió en las postrimerías del último tramo de rápel de una pared vertical de aproximadamente 200 metros de longitud. La masa de nieve impactó al equipo de andinismo a pocos metros de concluir el descenso técnico, afectando de forma directa a la ciudadana mexicana, quien sufrió traumatismos múltiples y lesiones óseas severas en una de las extremidades inferiores. El guía conductor y el operario logístico también registraron contusiones de consideración producto de la fuerza del impacto.
Primeros auxilios en el campo base y traslado a centros hospitalarios de Caraz
Tras el desprendimiento, el personal técnico de la AGMP procedió con los protocolos de estabilización médica en la zona de contingencia para luego trasladar a los damnificados hacia el campo base del nevado Alpamayo. Una vez en el punto de encuentro, se coordinó el puente aeromédico que permitió el aterrizaje de una aeronave de ala rotatoria de la PNP.
Las tres víctimas fueron trasladadas en el helicóptero policial con destino a la ciudad de Caraz, lugar donde fueron ingresados de urgencia a establecimientos de salud locales para su evaluación e intervención especializada.
La jefatura de la Policía Nacional del Perú remarcó que el éxito de la operación radicó en el trabajo articulado y de respuesta oportuna implementado junto a las brigadas civiles de montaña. La intervención conjunta mitigó los riesgos geográficos inherentes a la Cordillera Blanca, consolidando una de las maniobras de evacuación más complejas y de alta exigencia técnica registradas en la temporada andina de 2026.
