Efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) capturaron a cuatro ciudadanos extranjeros presuntamente implicados en el asesinato del transportista Simón Gómez Rute, conductor de la empresa Etupsa (Línea 73 – Ruta 1), perpetrado el pasado sábado 6 de junio.
El comandante general de la institución, general PNP Óscar Arriola, detalló que los detenidos integrarían la red delictiva “Los Occidentales”, facción dedicada al cobro de cupos y extorsión sistemática contra consorcios de transporte público en el distrito de San Martín de Porres. La operación táctica se ejecutó mediante el allanamiento simultáneo de dos inmuebles en la citada jurisdicción, logrando la identificación de los imputados, todos de nacionalidad venezolana: Mauricio Andrés González Palacios (30), Pedro José González Bejas (28), Junior Alexander Querales Mujica (30) y Luis Marcelo Solórzano (26).
Trazabilidad financiera y nexos con homicidios previos en el sector norte
Las pesquisas de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) revelaron que la empresa Etupsa sufría asedio extorsivo desde hace un semestre. La organización criminal imponía el pago forzoso de una cuota inicial de 20,000 soles, seguida de abonos quincenales de 5,000 soles a cambio de no atentar contra la integridad de los trabajadores y permitir la circulación de la flota.
Las autoridades llegaron al paradero de los sospechosos gracias al levantamiento del secreto bancario y el análisis de flujos financieros derivados de otras investigaciones en curso. Los peritajes policiales también vinculan a esta red con el homicidio de Almica Raúl Marcano Rodríguez, chofer de la empresa El Rápido, ejecutado el 15 de febrero de 2024 en el mismo distrito. Se proyecta que la banda acumuló dividendos ilícitos cercanos al millón de soles mediante estas prácticas coactivas.
El comando policial advirtió que las extorsiones al sector de transportes configuran uno de los principales focos de violencia urbana en la capital. Las mafias emplean mecanismos de coacción que escalan desde la entrega de mensajes intimidatorios y municiones, hasta ataques con artefactos explosivos contra los terminales de las empresas.
El panorama estadístico del año en curso refleja la gravedad de la crisis de seguridad: las autoridades policiales han contabilizado aproximadamente 95 atentados materiales contra unidades e instalaciones de transporte público masivo. Esta ola delictiva ha cobrado la vida de alrededor de 64 conductores en lo que va del periodo anual, evidenciando el uso de la violencia extrema por parte de las redes criminales que operan en los distritos de Lima Norte.
