El general PNP Víctor Meza informó que la intervención continúa en desarrollo y no se descartan nuevas incautaciones en los locales intervenidos.
Un operativo ejecutado por efectivos del Escuadrón Verde y de la Región Policial Lima Centro en la galería Mesa Redonda de Las Malvinas (ubicada en la avenida Argentina) permitió desarticular un presunto punto de comercialización de teléfonos móviles de procedencia ilícita. La inspección a diez puestos dedicados a la venta y soporte técnico concluyó con la incautación de 230 celulares reportados como sustraídos, la incautación de 219 tarjetas SIM y la detención de seis personas.
El general PNP Víctor Meza precisó que las cifras corresponden a un balance preliminar, debido a que el personal policial mantiene el registro de otros locales comerciales del establecimiento. Durante la intervención, las autoridades hallaron un lote de 219 chips registrados a nombre de un solo titular, situación que elevó las sospechas de los investigadores sobre el uso de estas líneas para actividades delictivas. Meza recordó que el Ejecutivo impulsa reformas en el marco de las facultades legislativas para restringir el acceso irregular a tarjetas SIM y equiparar su fiscalización con la de otros bienes regulados.
Detenciones por delito de receptación y descargos de comerciantes
Durante las diligencias en los estands, la Policía intervino a cinco hombres y una mujer, quienes quedaron bajo custodia para ser investigados por su presunta implicancia en el delito de receptación. El alto mando policial no descartó que la fiscalía amplíe las imputaciones conforme se determinen responsabilidades en la cadena de comercialización de los dispositivos recuperados.
Por su parte, uno de los comerciantes intervenidos sostuvo ante los agentes que desconocía la procedencia ilícita del material hallado en su estand, argumentando que se trataba de equipos dejados por clientes para servicio técnico o adquiridos para su posterior reparación.
Pese a estas declaraciones, las investigaciones y los equipos incautados fueron derivados a la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) para proceder con el peritaje informático, identificar a los legítimos propietarios y determinar si existen nexos con redes de ciberdelincuencia.
