El parlamentario Julián Pérez Mallqui, integrante de la bancada de Juntos por el Perú, recuperó esta tarde su libertad tras cumplir 48 horas de detención preliminar en la Comisaría de San Miguel, donde permanecía recluido a raíz de una denuncia por presunta agresión física y psicológica interpuesta por su expareja.
Al abandonar la dependencia policial, el legislador rechazó categóricamente las imputaciones de violencia familiar, argumentando que el vínculo sentimental con la denunciante concluyó hace seis meses y que su excarcelación responde al vencimiento del plazo estrictamente estipulado por el marco legal vigente.
Ante los medios de comunicación, Pérez Mallqui manifestó su disposición a colaborar con las pericias de la Fiscalía de la Nación, asegurando que el proceso judicial demostrará la falsedad de los cargos y cuestionando la cobertura periodística del suceso por afectar la institucionalidad del Congreso.
En contraposición a los descargos del investigado, el letrado Juan Barrantes, director de la defensa técnica de la parte agraviada, informó a Canal N que su patrocinada sufrió una agresión física directa mediante un puntapié propinado por el propio diputado en el interior de la Comisaría de San Miguel.
Según el reporte de la defensa, la intervención policial primigenia se originó luego de que el parlamentario ingresara sin autorización legal ni consentimiento explícito al domicilio de la denunciante en el referido distrito, hecho que motivó el traslado de ambas partes a la delegación policial antes de registrarse el segundo incidente violento dentro del recinto del Ministerio del Interior.
El caso continuará bajo la evaluación del Poder Judicial para determinar la responsabilidad penal correspondiente.
