Piero Corvetto renunció a la jefatura de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) a través de una carta remitida a María Teresa Cabrera, presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ).
En la misiva, Corvetto asegura que cumplió a cabalidad su función, pero tras los problemas suscitados el 12 de abril, día de las elecciones generales, le impiden continuar en el cargo.
Manifestó que espera que su renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza con miras a los resultados de los comicios. Asimismo, dijo que está seguro de que su sucesor contribuirá a construir un contexto político adecuado para la celebración de la Segunda Vuelta Electoral del mes de junio.


«Me preparé desde siempre para el cargo que concursé y en el que pudimos gestionar un fuerte proceso de necesarias reformas, pero los problemas focalizados ocurridos el 12 de abril constituyen una situación que me impide continuar en el cargo», señaló.
«Pueden buscarse respuestas en la competencia interna de la organización que, sin dudas las hay, y sobre las que me correspondan responderé; quedan muchas interrogantes que habrá que dilucidar vía una investigación imparcial y exhaustiva que no tienen explicación en la cadena logística de la organización, tantas veces aplicada», agregó.
