El nadador peruano Gustavo Lores ha culminado con éxito una histórica travesía de 26 kilómetros en las aguas del lago Titicaca, una gesta que ahora se encuentra en proceso de validación para obtener un reconocimiento oficial por parte de Guinness World Records. El deportista completó el recorrido en aproximadamente nueve horas, bajo los estrictos estándares internacionales requeridos para certificar marcas en la modalidad de aguas abiertas.
La prueba se desarrolló en uno de los entornos más hostiles para la natación de resistencia: a más de 3,800 metros sobre el nivel del mar y con temperaturas que oscilaron los 12 °C. La combinación de la hipoxia (escasez de oxígeno) y el frío gélido del lago más alto del mundo exigió una aclimatación previa de más de una semana. Durante toda la travesía, el nadador contó con la supervisión de la Marina de Guerra del Perú y el respaldo de la Fundación Grau, garantizando la seguridad y el cumplimiento de los protocolos.
Trayectoria y preparación de élite
Lores no es ajeno a los desafíos de escala global. El atleta ya forma parte del selecto grupo que posee la Triple Corona de Aguas Abiertas, tras haber conquistado el Canal de la Mancha, el Canal de Catalina y la vuelta a la isla de Manhattan. Esta experiencia fue determinante para gestionar el desgaste físico acelerado que impone el ecosistema andino.
«Agradezco a mi familia, a mi kayakista Eke Tapullima y a todo mi equipo por su apoyo constante. El objetivo es posicionar al Perú en el circuito internacional de natación extrema», declaró Lores antes de iniciar la prueba.
A la espera del veredicto oficial
Tras la exitosa culminación del nado, se ha iniciado el proceso de recopilación y envío de pruebas a la organización de Guinness World Records. De ser ratificado, este logro no solo representará un hito personal para Gustavo Lores, sino que consolidará al deporte peruano en la vanguardia de la natación de resistencia a nivel mundial.
