El pueblo de Monsefú, en la región de Lambayeque, Perú, demostró su rica identidad cultural con un homenaje especial al Papa León XIII en su cumpleaños número 70. Artesanos, chefs y panaderos se unieron para crear una ofrenda que combina devoción, tradición y creatividad, con destino final en el Vaticano.
Artesanías y sabor: el regalo de Monsefú
El homenaje se dividió en dos partes: el arte textil y la gastronomía. Las maestras artesanas Rosario Gonzales Llenque, María Túllume Relúz y Reducinda Carrillo Castro crearon piezas exclusivas, como un mantel pintado a mano, un centro de mesa bordado y una estola. Estas obras, cargadas de simbolismo, serán entregadas a la Diócesis de Chiclayo para luego ser enviadas a Roma como regalo oficial al Sumo Pontífice.
Por su parte, la gastronomía monsefuana destacó con una ofrenda de sabor. El chef Germán Isique Míñope ofreció un desayuno tradicional que incluyó el emblemático pan con chicharrón. La panadería Mi Nicolasa, de Luis Pisfil, sorprendió con marraquetas gigantes de un metro de largo y una custodia de pan. El punto culminante fue un pastel monumental de casi dos metros y una pieza gigante de masa de pan con la imagen del Papa, elaboradas por la Asociación de Panificadores de Monsefú y el maestro Pablo Velásquez.
Una celebración de fe y tradición
El homenaje concluyó con una misa en honor al Señor Cautivo de Monsefú y al Santo Padre. Cientos de fieles compartieron de manera gratuita el pan con chicharrón y las porciones del gran pastel en un ambiente de júbilo y fervor religioso. Con este evento, el reconocido pueblo de Monsefú envió al Vaticano un mensaje que va más allá de las fronteras, demostrando que la fe de un pueblo puede expresarse a través del arte, la cultura y la gastronomía.
