Crédito: Diócesis de Segorbe-Castellón.
Según uncomunicado de la diócesis española, las religiosas de clausura, que vivían desde 2012 en Manchay, una localidad popular y económicamente desfavorecida al sureste de Lima, pidieron ser acogidas en Segorbe-Castellón “por la extrema inseguridad física y jurídica en que vivían los últimos años en Manchay, lo que dificultaba gravemente vivir su carisma contemplativo”.
El Vaticano, a través del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, otorgó el 4 de julio de 2025 la autorización definitiva para el traslado de las religiosas, según el comunicado de la diócesis de Segorbe-Castellón
De acuerdo con fuentes cercanas a las carmelitas en Manchay, las religiosas de clausura decidieron irse porque sufrieron varios robos, además de ser víctimas de extorsión y amenazas.
Las religiosas peruanas residen ahora en un monasterio de la localidad de Onda, en la provincia española de Castellón.
En un segundo comunicado de la diócesis de Segorbe-Castellón se precisó que las religiosas fueron recibidas por el vicario general, P. Javier Aparici, y que a inicios de septiembre, el obispo López Llorente visitará el monasterio en Onda.
Allí el prelado presidirá una Misa “de acción de gracias a Dios por este regalo para la Iglesia diocesana, que ve en estas religiosas un apoyo esencial a través de su oración constante y silenciosa”.
