La minería formal en el Perú se proyecta como el pilar fundamental para el progreso socioeconómico y la estabilidad jurídica nacional en un entorno internacional altamente competitivo. Ante la actual reconfiguración de la economía mundial, el país afronta una oportunidad histórica para consolidarse como un proveedor estratégico de los minerales críticos requeridos para la transición energética global.
Así lo destacó Diego Ortega, presidente del Simposio – XVI Encuentro Internacional de Minería (EIM), en un artículo especializado publicado en el suplemento Económika del Diario Oficial El Peruano. El directivo advirtió que el vasto potencial geológico del territorio nacional debe ser respaldado por una sólida predictibilidad institucional, la promoción del empleo formal y un impacto positivo verificable en las regiones.
De acuerdo con el análisis del comité organizador del simposio, el mercado global y los inversionistas coinciden en tres grandes consensos sectoriales. En primer lugar, los minerales críticos representan el eje de la nueva geopolítica energética, posicionando al Perú en un lugar privilegiado de la cadena de suministro.
Como segundo punto, se determinó que para transformar la riqueza mineral en inversión concreta, el Estado peruano debe garantizar seguridad jurídica y reglas claras a largo plazo. Finalmente, se planteó una visión integral de la minería como un agente articulador que dinamiza la innovación, la infraestructura vial, el desarrollo energético y el ordenamiento territorial a través de la generación de confianza.
Impacto socioeconómico y proyecciones al 2031
Bajo la premisa «Minería que integra, construye el presente, transforma el futuro», el programa del encuentro responde a la expectativa ciudadana de descentralizar los beneficios de la actividad extractiva para el periodo 2026-2031. Actualmente, la minería formal registra impactos tangibles en la economía nacional al sostener más de 264,000 puestos de trabajo directos y haber transferido cerca de 10,000 millones de soles mediante el canon y las regalías mineras durante el último año fiscal.
Estos recursos fiscales están destinados de forma exclusiva al financiamiento de obras públicas prioritarias y al impulso productivo de las comunidades del interior del país.
Liderazgo en sostenibilidad y combate a la ilegalidad
El Perú ocupa un rol determinante en la electrificación internacional e infraestructura limpia gracias a sus altos volúmenes de producción de cobre, plata y zinc. El simposio visibilizará que las operaciones mineras en el país aplican estándares de sostenibilidad ambiental medibles y con monitoreo en tiempo real, destacando la eficiencia hídrica, la reducción de emisiones de carbono y la gestión integrada de datos socioambientales, convirtiendo a diversas unidades mineras locales en referentes mundiales.
Asimismo, frente al avance de las economías ilegales y la afectación de los derechos humanos, el sector formal presentará propuestas corporativas orientadas a tres frentes: el fortalecimiento de las cadenas de valor mediante proveedores locales, la consolidación de mecanismos de diálogo temprano para anticipar conflictos y el robustecimiento de la capacidad técnica del Estado para supervisar y sancionar con celeridad las operaciones al margen de la ley.
Innovación tecnológica y gestión del talento
La transformación tecnológica ocupará un espacio central en las sesiones de análisis, evaluándose el impacto de la inteligencia artificial y la analítica predictiva en la productividad industrial. Frente a la inquietud de los profesionales del rubro, el encuentro pondrá énfasis en la gestión del talento humano, debatiendo sobre las nuevas habilidades demandadas por el mercado y cómo la automatización de procesos abre canales inclusivos para atraer un capital profesional más diverso al sector.
