Al cierre de 2025, el portal SiSeVe del Ministerio de Educación (Minedu) registró más de 19 mil casos de violencia escolar, mientras que en los dos primeros meses de 2026 ya se registran cerca de 200 nuevos reportes.
«El bullying suele ser repetitivo, con desequilibrio de poder, no es conflicto puntual», declara a Perú21 Sheyla Sanez Ramírez, psicóloga especialista en neurodesarrollo.
La cifra real de escolares afectados por bullying podría ser mayor, ya que muchos niños y adolescentes no denuncian estas situaciones por miedo o vergüenza, enfatiza la especialista.
En esa línea, recomendó a los padres a estar atentos a los cambios en la conducta de sus hijos, pues detectar el problema a tiempo puede evitar consecuencias graves en la autoestima, seguridad y bienestar emocional de los mismos.
Los niños no siempre lo dicen directamente, así que hay que mirar cambios; por ejemplo, emocionales, cuando los niños se sienten tristes, irritables, ansiosos, con miedo de ir al colegio; conductuales, cuando los niños evitan hablar del colegio, pierden interés en actividades que antes las hacían, suelen aislarse de sus compañeros; cambios físicos, comienzan a somatizar sin ninguna causa médica clara (dolores de cabeza, estómago); cambios académicos, aparece bajo rendimiento, rechazo a asistir al colegio; y señales indirectas, pérdida de útiles escolares, ropas dañadas, cambios en el sueño, apetito, no querer llevar lonchera o mochila.
