La playa del distrito de San José, en Lambayeque, servirá de escenario natural para la gran escenificación histórica de la llegada de la deidad Ñaimlap.
Bajo un sol radiante y con el mar como escenario, más de 140 artistas, entre actores, danzantes, músicos y pescadores locales, escenificarán hoy, 1 de noviembre, «La travesía y el desembarco de Ñaimlap» al mediodía. Esta ambiciosa producción busca rescatar el mito fundacional de la cultura lambayecana y consolidarse como una tradición cultural de la región.
La playa del distrito de San José se ha transformado en el escenario natural donde se recreará el legendario arribo de Ñaimlap, la figura mítica considerada el héroe fundador de Lambayeque, según la tradición oral que data del siglo XVI.
El productor general de esta primera escenificación oficial, Rafael Vázquez Guerrero, informó que el proyecto ha sido planificado durante más de dos años con el fin de «sembrar la semilla de un evento que trascienda, que se convierta en una tradición anual que reafirme nuestra identidad y promueva el turismo cultural.»
El séquito de Ñaimlap y las balsas ceremoniales
El montaje se distingue por la participación de tres balsas ceremoniales, las cuales fueron construidas por maestros artesanos utilizando técnicas ancestrales de navegación moche. Estas embarcaciones, ancladas previamente en la playa, son consideradas «una obra de arte viva, símbolo de la conexión entre el mar, la luna y el pueblo lambayecano».
El guion escénico, resultado de años de perfeccionamiento, incluye música, danza ritual y una danza final de celebración que simboliza el renacer del mito. La representación tendrá una duración aproximada de 45 minutos y culminará con un homenaje a Ñaimlap, el hombre ave, una figura iconográfica recurrente en la metalurgia y cerámica prehispánica.
Especialistas en la cultura prehispánica resaltaron la relevancia del séquito que acompañó a Ñaimlap, considerado un símbolo ancestral de poder y sabiduría en el norte peruano. La tradición indica que el grupo estaba conformado por la esposa Ceterni, 40 oficiales, un grupo de concubinas y ocho servidores personales, todos con funciones específicas. Este séquito llegó en balsas ceremoniales, transportando objetos sagrados, conocimientos astronómicos y símbolos del poder divino que, según la leyenda, dieron origen a la civilización lambayecana.
Los vestuarios, elaborados artesanalmente por creadores locales, reflejan la cosmovisión marítima, lunar y solar de esta antigua sociedad, y simbolizan que «Ñaimlap no llega solo: arriba con su corte, su familia y su sabiduría». La imagen del héroe se transformó en ave tras su muerte, una metamorfosis representada en la iconografía lambayecana durante más de 500 años.
Proyección turística y dinamismo económico
La puesta en escena busca fortalecer la imagen de la región como un destino de historia, arte y espiritualidad. Se ha trazado un paralelismo con otras grandes celebraciones históricas, esperando que esta recreación impulse un impacto cultural y turístico similar.
El evento cuenta con el respaldo de asociaciones de turismo, municipalidades distritales y provinciales, y patronatos culturales. La intención es rescatar la tradición oral y, simultáneamente, dinamizar la economía local mediante la atracción de turismo, la gastronomía y las industrias culturales. Se espera una gran afluencia de visitantes que beneficiará directamente al distrito costero.
La jornada cultural se complementará con una feria gastronómica y artesanal, destacando la presentación de una tortilla de raya gigante en la plazuela Miguel Grau. Como parte de la iniciativa, una campaña educativa paralela, «Ñaimlap vive en nosotros», ha distribuido material informativo en colegios del litoral para fomentar el orgullo por las raíces ancestrales entre los estudiantes.
