El 5 de septiembre de 1946, en Stone Town, Zanzíbar, nació Farrokh Bulsara, el niño que más tarde sería conocido como Freddie Mercury, una de las voces más poderosas e inolvidables en la historia de la música.
En 1970, Mercury formó junto a Brian May y Roger Taylor la banda Queen, grupo que marcaría a generaciones enteras con himnos como Bohemian Rhapsody, Somebody to Love y We Will Rock You.
La lucha detrás del escenario En 1987, la vida de Freddie dio un giro al recibir el diagnóstico de VIH positivo. En una época en la que la enfermedad era estigmatizada, decidió mantener su diagnóstico en privado, protegiendo tanto a su entorno como a la imagen de la banda. Sin embargo, lejos de retirarse, encontró en la música y en queen razones para seguir adelante.
Incluso en sus últimos años, Mercury continuó grabando, dejando interpretaciones como The Show Must Go On, que se convirtió en un mensaje claro de resistencia frente a la adversidad.
El 24 de noviembre de 1991, a los 45 años, Freddie Mercury partió, apenas un día después de hacer pública su condición. Su muerte generó una ola de conmoción en el mundo entero y dio lugar a uno de los homenajes más recordados de la historia: el Concierto Tributo a Freddie Mercury en 1992.
Hoy, a 79 años de su nacimiento, su voz sigue resonando con la misma fuerza, recordándonos que Freddie Mercury vivirá siempre como la voz inmortal de Queen.
