Familia del agente abatido rechaza la hipótesis de asalto y exige profundizar las investigaciones.
La Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio Público investigan el homicidio del suboficial técnico de segunda Max Mondragón (30), quien fue atacado con un disparo en la cabeza mientras se desplazaba en motocicleta por la carretera de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo.
Aunque las primeras indagaciones policiales catalogaron el hecho como un asalto, los familiares del agente rechazaron dicha hipótesis y solicitaron ampliar las líneas de investigación para determinar las causas reales del crimen.
El ataque ocurrió cuando el efectivo policial se trasladaba con dirección a Chiclayo tras visitar a su pareja. Según testimonios de personas que intentaron prestarle primeros auxilios al asumir que se trataba de un accidente de tránsito, el impacto de bala fue detectado al retirarle el casco de protección.
La posterior ubicación del vehículo en un caserío aledaño llevó a los peritos a contemplar inicialmente el móvil del robo; no obstante, el entorno cercano del suboficial remarcó que la víctima no registraba amenazas previas ni conflictos personales.
El suboficial Mondragón pertenecía a la institución policial desde 2019, con especialización en operaciones antimotines, atención de emergencias y labores de salvataje. Ante la incertidumbre sobre el móvil del homicidio, la familia exigió a las autoridades no descartar ninguna hipótesis y celeridad en las diligencias destinadas a identificar a los responsables.
