El titular del INPE, Raúl Inga, supervisó las operaciones de requisa y control en el establecimiento penitenciario.
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) desarticuló un sofisticado sistema de acopio de componentes tecnológicos ilegales enterrados en el Establecimiento Penitenciario de Cochamarca, ubicado en Cerro de Pasco, región Pasco.
La intervención operativa de este domingo 24 de mayo de 2026 estuvo dirigida a la zona de jardines posterior a la cocina central del recinto penal, un área previamente identificada mediante alertas de contrainteligencia penitenciaria.
Tras ejecutar excavaciones manuales con herramientas de construcción, los agentes de seguridad interna desenterraron tres cabezales de cargador para telefonía móvil, un dispositivo electrónico de transmisión energética y un bloque de madera modificado para actuar como estación de carga artesanal.
Estas acciones forman parte de la estrategia nacional orientada a neutralizar las capacidades logísticas y de comunicación externa de las organizaciones delictivas recluidas en el centro de máxima seguridad.
Supervisión de la alta dirección y endurecimiento de las sanciones disciplinarias
La incursión e inspección de los filtros de control estuvo supervisada directamente por el presidente del Consejo Nacional Penitenciario del INPE, Raúl Inga Garay, quien validó el despliegue del personal de custodia y auditó la revisión electrónica obligatoria realizada al grupo de guardia entrante N.° 3.
Durante el desarrollo del operativo, Inga Garay enfatizó la vigencia de la política de tolerancia cero frente a posibles redes de corrupción interna o complicidad funcional en el ingreso de objetos prohibidos. La autoridad penitenciaria advirtió que los reclusos que resulten vinculados a estos depósitos subterráneos serán sancionados de forma inmediata con el confinamiento en módulos de aislamiento riguroso, la restricción absoluta de visitas familiares y su posterior traslado a complejos carcelarios de mayor contención en zonas remotas del país.
Auditoría integral de la infraestructura de vigilancia y regímenes cerrados
La jornada de fiscalización institucional incluyó un recorrido técnico por los puntos críticos de la infraestructura del penal de Cochamarca, abarcando las estaciones de monitoreo por cámaras digitales, pabellones de Régimen Cerrado Especial y Ordinario, tópicos médicos, cocinas y las áreas administrativas de descanso del cuerpo de vigilancia.
El titular del INPE constató la operatividad de los sistemas de escaneo de visitas y los protocolos de requisa inopinada diurna, con el fin de subsanar vulnerabilidades físicas en los perímetros de la prisión. Al cierre de las actividades, la institución penitenciaria reafirmó su directiva sectorial de mantener intervenciones frontales e integradas para sostener el orden interno, salvaguardar el principio de autoridad del Estado y frenar las economías ilegales dentro del sistema carcelario nacional.
