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Pasajera de 38 años fue detenida en el aeropuerto Jorge Chávez por tráfico ilícito de drogas.
La detección de nuevas metodologías para el envío de sustancias prohibidas hacia los mercados internacionales mantiene en alerta permanente a los sistemas de fiscalización en el principal terminal aéreo del Perú. Un reciente operativo ejecutado por la Dirección Antidrogas (Dirandro) de la Policía Nacional en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez permitió la interceptación de un cargamento que superaba los ocho kilogramos de clorhidrato de cocaína, cuyo destino final era el continente europeo.
La sustancia ilegal se encontraba oculta en catorce empaques que simulaban contener chocolates comerciales, una estrategia diseñada por las mafias del narcotráfico para sortear las inspecciones regulares de la terminal.
La intervención civil derivó en la captura en flagrancia de una ciudadana peruana de 38 años, quien pretendía abordar un vuelo con destino a la ciudad de Roma, Italia, realizando una escala técnica previa en París, Francia. Tras el hallazgo, las autoridades estimaron que el valor comercial de la sustancia ilícita incautada supera el millón de soles en el mercado informal, procediendo con la inmovilización de los bienes y la detención preventiva de la pasajera antes de su ingreso a las salas de embarque internacional.
Identificación química del alcaloide y técnicas de camuflaje
El decomiso se originó luego de que los agentes especializados detectaran conductas inusuales en la pasajera, lo que motivó el traslado de su equipaje -compuesto por una maleta y un bolso de mano- hacia la zona de revisión exhaustiva de la División Portuaria Antidrogas. Durante la apertura de los bultos, los efectivos policiales extrajeron las catorce cajas sospechosas y aplicaron reactivos químicos de identificación preliminar, tales como el test Searchi, para verificar los componentes de la mercancía.
«Si pinta la coloración azul turquesa, es presunto indicativo positivo para alcaloide de cocaína. Como puede apreciar, es un indicativo para alcaloide de cocaína», detalló uno de los peritos policiales durante el desarrollo de la prueba de campo en la terminal.
La reacción química inmediata de los reactivos confirmó que los envases de golosinas contenían clorhidrato de cocaína de alta pureza. Ante la evidencia, el personal especializado ordenó la detención formal de la investigada y la incautación de sus pertenencias complementarias, entre las que se hallaron tres dispositivos móviles y la suma de 1.600 euros en efectivo.
Pesaje oficial, rutas internacionales y expectativas penales
Una vez unificado el cargamento extraído de los catorce empaques comerciales, los peritos procedieron al pesaje oficial de la sustancia, fijando el volumen total del decomiso en 8,35 kilogramos. Los reportes estadísticos de la Policía Nacional del Perú consignan que los destinos europeos y asiáticos figuran entre las rutas de mayor incidencia para las organizaciones criminales, registrándose más de treinta detenciones de personas bajo modalidades similares de ocultamiento en lo que va del año en el aeropuerto del Callao.
La ciudadana detenida quedó a disposición de las fiscalías especializadas para el inicio del proceso penal por el presunto delito de tráfico ilícito de drogas. Las investigaciones preliminares se centrarán en determinar la procedencia de los estupefacientes e identificar los nexos con redes de criminalidad organizada; de comprobarse la responsabilidad penal en el juicio respectivo, la procesada podría recibir una sanción privativa de la libertad que oscila entre los ocho y quince años de cárcel de acuerdo con el marco legal peruano.
