Un megaoperativo ejecutado por la Policía Nacional del Perú (PNP) en el distrito de El Agustino resultó en la desarticulación de la red delictiva «El Tren de Aragua Nueva Generación», organización internacional especializada en secuestros extorsivos y torturas.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, informó que la intervención táctica dejó un saldo de 15 personas detenidas -11 de nacionalidad venezolana y cuatro peruanos- además de la retención de una menor de edad. Los allanamientos domiciliarios estuvieron a cargo del Grupo Especial contra el Crimen Organizado (Greco), tras rastrear la autoría de múltiples delitos contra la libertad personal en la capital en este mayo de 2026.
El modus operandi: Captación mediante seducción y emboscadas armadas
Las indagaciones policiales determinaron que la banda criminal utilizaba a mujeres de la organización como señuelos. Estas integrantes tenían la función de captar a las potenciales víctimas, seducirlas y ganarse su confianza para luego pactar encuentros en zonas predeterminadas. Una vez que los objetivos llegaban a los puntos coordinados a bordo de sus vehículos, células armadas de la red delictiva irrumpían de forma violenta para someterlos, privarlos de su libertad y trasladarlos a sus búnkeres de cautiverio.
Entre los casos de estudio documentados por las fuerzas del orden, se identificó el secuestro de un ingeniero y de un empresario minero, quien se vio obligado a pagar la suma de 300 mil soles en efectivo para obtener su liberación.
Los métodos de coacción de la banda incluían extrema violencia física; la PNP capturó a una de las integrantes identificada como la encargada de mutilar las falanges de los secuestrados para enviar registros gráficos y presionar psicológicamente a los familiares durante la negociación económica. Esta agresora fue plenamente reconocida por dos de las cinco víctimas rescatadas.
Al notar el ingreso de las fuerzas especiales Greco, varios de los delincuentes intentaron evadir la justicia lanzándose desde las ventanas del tercer piso de uno de los inmuebles allanados, resultando con diversas fracturas y lesiones, por lo que requirieron traslado inmediato bajo custodia a centros hospitalarios.
Durante el registro general de los locales intervenidos, la Policía incautó armas de fuego de corto y largo alcance, abundante munición, flotas de motocicletas utilizadas para el reglaje, dispositivos móviles de alta gama y cargamentos de sustancias ilícitas.
Todos los detenidos e indicios materiales fueron puestos a disposición de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), sede central donde se procesará la denuncia formal por los delitos de criminalidad organizada, extorsión agravada, lesiones graves y secuestro.
