El primer ministro Sébastien Lecornu responderá al descontento en un mensaje a la nación, mientras los gremios estudiantiles prevén articular sus marchas con la huelga general contra el costo de vida.
Una masiva jornada de protesta nacional liderada por organizaciones estudiantiles movilizó este martes a 266.000 manifestantes en todo el territorio francés, según los registros del Ministerio del Interior, cifra que las entidades convocantes elevaron a 450.000 personas.
Las marchas, respaldadas por partidos de izquierda y centrales sindicales, se concentraron en las principales ciudades del país, con un saldo de 56.000 asistentes en París, en rechazo a los recortes presupuestarios en el sector público y en demanda de mejoras estructurales para el sistema educativo.
Ante el agravamiento de la crisis social, el presidente Emmanuel Macron convocó a una reunión ministerial de urgencia, mientras que el primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció la suspensión parcial de las clases para la realización de debates internos y agendó un mensaje a la nación para abordar el descontento social y las finanzas públicas.

Pese al anuncio de proyectos gubernamentales para atender las demandas, las federaciones estudiantiles calificaron las medidas como insuficientes y llamaron a sostener los bloqueos de centros educativos, con la intención de articular sus acciones con la movilización contra el costo de vida programada para el 17 de octubre.
Saldo de disturbios, investigaciones y medidas punitivas
Las jornadas de movilización, que ya afectan al 40 % de los 3.700 liceos del país, registraron severos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, dejando un balance de 488 detenciones y 43 agentes heridos durante el martes.
La controversia pública se intensificó tras la mutilación de un menor de 15 años en la localidad de Lens y la imputación formal de un efectivo policial por agresiones contra un estudiante en septiembre. Frente a los daños materiales evaluados en decenas de millones de euros, el Ejecutivo anunció la aceleración de un proyecto de ley para imputar la responsabilidad financiera de los destrozos a los padres de los menores involucrados.
La conflictividad social coincide con las protestas de funcionarios públicos y agricultores ante la pérdida del poder adquisitivo y el rechazo al plan presupuestario de 2027, el cual contempla severos ajustes dirigidos a contener la deuda pública, ubicada en torno al 120 % del Producto Bruto Interno.
La incertidumbre política impactó en los mercados financieros, elevando el rendimiento de los bonos franceses a diez años al 4,745 % y presionando la cotización del euro. El escenario se desarrolla a seis meses de las elecciones presidenciales, contexto en el cual el Gabinete ministerial acusó a sectores de la oposición, como La Francia Insumisa, de instrumentalizar las demandas estudiantiles con fines electorales.
