Zeballos proyecta mandato provisional de meses para renovar el Ejecutivo ante cuestionamientos de fraude.
El general en situación de retiro Roger Zeballos, exintegrante del comando Chavín de Huántar, planteó la ejecución de un «golpe militar democrático» para que las Fuerzas Armadas asuman el control del país y convoquen a nuevos comicios.
La propuesta surge en medio de las acusaciones de presunto fraude electoral impulsadas por el candidato Rafael López Aliaga, a pesar de que no se han presentado pruebas que sustenten dichas denuncias ante los organismos correspondientes.
En declaraciones ofrecidas a CTV Perú, Zeballos sostuvo que su iniciativa no busca instaurar un régimen dictatorial, sino forzar la salida del Ejecutivo ante lo que considera una «democracia fraudulenta». El oficial (r) sugirió que el actual Congreso podría mantenerse en funciones, aunque subrayó que la composición del Legislativo debería ser sometida a un análisis riguroso durante el periodo de transición.
Zeballos incluso manifestó su disposición para liderar este gobierno provisional: «Soy consciente de que, si entro con un grupo de militares para proponer un golpe democrático y transitorio por uno o dos meses, podríamos asegurar un proceso con transparencia y legalidad», afirmó, resaltando su pasado como combatiente en la operación de rescate de rehenes.
El argumento de la «salvación nacional» y riesgos legales
El excomando deslindó su propuesta de un levantamiento convencional, argumentando que la falta de respaldo ciudadano al Gobierno y al Parlamento -que según él posee apenas un 1 % de aprobación– otorgaría legitimidad a la intervención castrense. Según su tesis, el único objetivo de tomar el poder sería declarar «elecciones generales ya» y permitir que organismos fiscalizadores auditen los resultados.
Al ser consultado sobre las implicancias penales de quebrantar el orden constitucional, Zeballos se mostró desafiante: «Si después de eso me tengo que ir a la cárcel, lo haré por el Perú nuevamente». Reiteró que su motivación nace de la desconfianza hacia las instituciones que dirigen el actual proceso electoral, a las cuales calificó como «una desgracia».
Cuestionamiento al sistema democrático actual
La postura de Zeballos refleja una profunda crisis de representatividad y una crítica frontal al sistema vigente. «¿Qué tipo de democracia quieren dejarle a sus hijos? ¿Esta fraudulenta? Eso no es lo que quiero para el Perú», sentenció durante la entrevista. Esta propuesta de ruptura institucional ha encendido las alarmas en diversos sectores, dado el peso simbólico que ostenta el general (r) como miembro de la élite militar del país.
