La Organización de los Estados Americanos (OEA) ratificó que la misión de observación electoral que supervisará los comicios generales de abril de 2026 en el Perú operará con total autonomía técnica y política. Durante la suscripción del acuerdo de inmunidades para los observadores, el secretario general adjunto, Albert R. Ramdin, aseguró que el equipo de expertos presentará informes independientes de la Secretaría General con el fin de fortalecer el proceso democrático peruano.
La misión, que responde a una invitación oficial realizada por el Gobierno en agosto de 2025, estará conformada por especialistas en tecnología, justicia electoral y fiscalización de financiamiento de campañas, garantizando una vigilancia integral en todo el territorio nacional.
Estructura técnica y despliegue de la misión
El acuerdo denominado «Privilegios e Inmunidades de los Observadores para las Elecciones Generales» fue firmado por Ramdin y el canciller peruano, Hugo de Zela, estableciendo el marco legal para el despliegue del personal internacional.
Se confirmó que la misión será liderada por un representante regional con amplia experiencia en la realidad política del Perú y en el funcionamiento del sistema interamericano. Tras la firma con la Cancillería, la OEA procederá a formalizar convenios específicos con los entes electorales locales, completando así los protocolos administrativos necesarios para el inicio de sus funciones de monitoreo.
Respaldo institucional a la transparencia electoral
La ceremonia contó con la presencia de los titulares del sistema electoral peruano, incluyendo a Roberto Burneo del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y Piero Corvetto de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Ramdin destacó que la participación de estas autoridades refleja la solidez institucional y la confianza que la ciudadanía debe tener en el desarrollo de la jornada electoral. Según el diplomático, la conformación de una misión multidisciplinaria permitirá no solo observar el día de la votación, sino también analizar aspectos críticos como el uso de tecnología y la equidad en el financiamiento de los partidos políticos.
