El contingente pontificio retornará al país tras ocho años de ausencia y articulará el resguardo del sumo pontífice junto a la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y la Gendarmería Vaticana.
La seguridad del papa León XIV durante su anunciada visita al Perú, programada del 11 al 16 de noviembre, estará a cargo de un dispositivo interinstitucional coordinado entre la Guardia Suiza Pontificia, la Gendarmería Vaticana, la Policía Nacional del Perú (PNP), las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia.
Este despliegue operativo abarcará las actividades previstas en el norte del país, Lima y Cusco, bajo la dirección de un comando unificado dispuesto por el Gobierno para planificar las medidas de protección y el control de accesos en los puntos de concentración pública.
Sistemas de defensa aérea y anillos de control
Para salvaguardar la integridad del pontífice durante sus desplazamientos, la Fuerza Aérea del Perú (FAP) implementará sistemas antidrones en cada una de las ciudades que formen parte del itinerario papal, con el propósito de neutralizar aeronaves no autorizadas. Asimismo, se establecerán rigurosos anillos de seguridad en los perímetros de los recintos.
Anlly Condeña, representante de la Comisión Central de la visita, explicó que se ejecutarán verificaciones de identidad mediante el documento nacional de identidad (DNI) con el apoyo de equipos del Arzobispado, buscando optimizar la fluidez en el ingreso de los asistentes. Por su parte, el padre Juan Bytton apeló a la corresponsabilidad ciudadana, instando a la población a colaborar estrictamente con las disposiciones dictadas por las autoridades de seguridad.
Antecedentes y despliegue del cuerpo de seguridad vaticano
El operativo evoca la histórica visita del papa Francisco en enero de 2018, la cual movilizó a más de 33 mil agentes de la Policía Nacional. En esta ocasión, la Guardia Suiza Pontificia marcará su retorno al territorio peruano tras ocho años de ausencia, integrándose al esquema de custodia inmediata del Sumo Pontífice.
Más allá de su tradicional presencia protocolar con uniformes de gala y alabardas, los efectivos de este cuerpo de élite reciben instrucción especializada en protección personal y tácticas de seguridad. Aunque operarán en estrecha coordinación con las fuerzas del orden peruanas, mantendrán su propia cadena de mando y protocolos específicos, consolidando un esquema de protección de alto nivel para las actividades oficiales del líder católico.
